La Paz. La cotización de la moneda boliviana, que se mantuvo fija por más de dos años, subió este miércoles un centavo frente al dólar para combatir las presiones inflacionarias, informó el Banco Central, organismo semi-dependiente del gobierno izquierdista de Evo Morales.

Con la sorpresiva medida, el tipo de cambio pasó a 7,06 bolivianos por dólar para la venta, desde los 7,07 bolivianos que estuvieron vigentes desde octubre del 2008, cuando se detuvo un largo ciclo de apreciación de la moneda local.

El tipo de cambio para la compra se ubicó diez centavos por debajo, en 6,96 bolivianos.

"Esta decisión de apreciar la moneda nacional obedece a la necesidad de combatir las presiones inflacionarias de origen externo", dijo el Banco Central en un comunicado.

Agregó que la decisión "se inscribe en el régimen actual de tipo de cambio deslizante -crawling peg-, que consiste en pequeños movimientos del tipo de cambio".

La apreciación confirmaría versiones de que el gobierno de Morales está preocupado por la aceleración de la inflación, que hasta octubre acumulaba un 4,16% en diez meses y un 4,20% en doce meses. La previsión de inflación anual es del 4,50%.

La medida pareció caer por sorpresa en los mercados financieros, después de que el ministro de Economía, Luis Arce, la sugiriera a principios de mes sólo como una posibilidad para el 2011, para el cual el gobierno ha elaborado un presupuesto basado en un cambio promedio de 7,07 bolivianos por dólar.

Desde agosto de 1985, cuando un duro plan económico de tendencia liberal frenó una crisis de hiperinflación, el tipo de cambio en Bolivia ha sido controlado diariamente mediante variaciones mínimas determinadas por un llamado "bolsín" del Banco Central, que vende dólares a la par de la banca privada.

Tras un largo período inicial de devaluación, que lo llevó a 8,10 bolivianos por dólar, la moneda local se apreció sostenidamente desde fines del 2005 hasta estabilizarse en 7,07 bolivianos por dólar en octubre del 2008.