La clasificadora Moody’s advirtió de riesgos para el sistema financiero por la próxima administración estatal de los fondos de pensiones debido a que la redistribución de los mismos afectaría las operaciones de la banca. El gobierno afirma que la Gestora invertirá en las “mejores” alternativas.

“Como resultado de los desequilibrios que afectaron largamente la macroeconomía del país, el sistema bancario boliviano está basado esencialmente en depósitos a corto plazo. Sólo el 15% de los depósitos (del sistema financiero) se desarrollan en un año o más y han sido suministrados principalmente por fondos de pensiones privados”. Así lo señala un análisis de Moody’s sobre el sistema de pensiones de Bolivia.

Los depósitos efectuados por las Administradoras de Fondos de Pensiones Futuro, que están a cargo del grupo Zurich Financial Services, y Previsión, dependiente del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), representan el 13,1%
(US$1.086,5 millones) del total de los depósitos que tiene el sistema financiero. “El proyecto de Ley de Pensiones es negativo para los bancos bolivianos, porque los privará de una importante fuente de financiamiento a largo plazo y agravará su dependencia del financiamiento a corto plazo”, cita el análisis.

Al respecto, el viceministro de Pensiones, Mario Guillén, dijo que la inversión que llegue a realizar la futura Gestora Estatal estará en función a “las condiciones y alternativas que puedan ser atractivas para los fondos (de pensiones), como mejores rendimientos y mejores riesgos (...). No por los bancos la gestora va a invertir con tasas (de interés) bajas”, remarcó. Actualmente, ambas AFP administran fondos por un valor aproximado de US$5.300 millones, de los que US$1.100 millones están invertidos en la banca.

Moody’s expresó una particular preocupación por la posibilidad de “una reubicación discrecional de los fondos nacionalizados en un puñado de entidades financieras” o en caso de que “los depósitos de pensiones en los bancos sean retirados y utilizados en otras partes de la economía”.

Guillén explicó que la norma establece que la estructura de inversión que tienen hoy las AFP “no se modificará, (pero) lo que se modifica son los porcentajes para que una sola gestora pueda invertir lo que las dos AFP invierten de forma conjunta”.

El acceso de la banca a los fondos de pensiones, a través de emisiones a largo plazo, es una política que “deben afrontar” las propias entidades financieras para establecer condiciones que puedan ser atractivas para los fondos. “Los bancos deben ir buscando alternativas de financiamiento a largo plazo, como el mercado de valores”, dijo.

Este medio intentó comunicarse con el presidente de la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban), Juan Carlos Salaues, para conocer su parecer sobre el tema, pero el ejecutivo no contestó su teléfono móvil.

Nueva ley afectaría a más firmas. Según Moody’s, el proyecto de Ley de Pensiones tendría un “impacto negativo” en algunas compañías aseguradoras debido a que las mismas no emitirán más productos que provean pensiones de por vida. La norma contempla “la posibilidad de una disminución significativa en sus ingresos, en su renta, diversificación de negocios e imagen”.

El 13,1% de depósitos de la banca son de las AFP

Según datos de la calificadora internacional Moody’s, el 13,1% de los depósitos de 14 entidades del sistema financiero del país pertenecen a las AFP Futuro de Bolivia y Previsión, entidades que administran los recursos de los trabajadores para su jubilación.

De $us 8.324 millones que tiene en depósitos el sistema financiero, el 13,1% ($us 1.086,5 millones) corresponden a las gestoras privadas.

“Con excepción del Banco de la Nación Argentina y el Banco de Brasil, 10 bancos de un total de 12 tienen depósitos de las AFP. Además, cuatro Fondos Financieros Privados (FFP, instituciones esencialmente microfinancieras), de un total de cinco, tienen también depósitos de las AFP”, indica.