Sidney.  Los inversores evitaron este miércoles las bolsas asiáticas, ante renovados temores de que China podría elevar su tasa de interés esta semana y luego de que tras una reunión ministerial en Europa sigue sin anunciarse una solución clara a la crisis de deuda irlandesa.

Dublín ha resistido hasta ahora la presión para que solicite ayuda, aunque los ministros de Finanzas de la eurozona han acordado enviar una misión conjunta UE-FMI a Irlanda que podría preparar el camino para un rescate que evite que su crisis de deuda se propague a otros países.

Las acciones asiáticas excepto las japonesas cayeron a su nivel más bajo en cuatro semanas. El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas perdía un 1,55% y tocaba su peor nivel desde el 20 de octubre, camino a cerrar en negativo por octava sesión consecutiva.

Entre los peores desempeños estuvieron las acciones australianas, que cayeron un 1,6%. Tanto BHP Billiton como Rio Tinto terminaron con descensos de más del 2% por las preocupaciones sobre China.

El primer ministro chino, Wen Jiabao, dijo que su gobierno estaba preparando medidas para contener el alza de los precios, alimentado las expectativas del mercado de que China intensificará sus políticas de ajuste. Hay rumores de que eso podría ocurrir este viernes.

"China quiere enviar el mensaje de que esta vez el combate a la inflación es en serio, reduciendo la liquidez y controlando los flujos especulativos entrantes", dijo Danny Yan, de Tai Fook Asset Management.

El índice Hang Seng de Hong Kong perdió un 2%, mientras que las acciones chinas cayeron un 1,9%. Varios mercados en Asia estuvieron cerrados por feriados, tales los casos en Singapur, Indonesia, Malasia e India.

Contra la tendencia general, el índice Nikkei de la bolsa de Tokio cerró la sesión con una leve ganancia, impulsado por las acciones de algunos exportadores que se beneficiaron de la debilidad del yen ante el dólar.

En los mercados cambiarios, el repunte del dólar se tomó una pausa luego de que el diario Wall Street Journal reportó a dos altos funcionarios de la Reserva Federal declarando que el banco podría necesitar ir más allá de su plan de inyectar 600.000 millones de dólares en la economía de Estados Unidos.

El dólar tocó un máximo de seis semanas a 83,59 yenes en Nueva York y se negociaba a 83,44 yenes el miércoles, mientras que el euro, que cayó hasta un mínimo de US$1,3446, se recuperaba ligeramente a US$1,3500.

Las preocupaciones por nuevas medidas monetarias en China también tumbaban a los precios de las materias primas. Los futuros del cobre y el zinc en Shanghái descendieron su límite diario, tras las pérdidas del 5% y el 8,5%, respectivamente, la sesión previa en Londres.

El contrato de cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres cayó un 1,1%, a US$8.060 la tonelada, un descenso de casi el 10% desde el récord a US$8.966 establecido el 11 de noviembre.