Tokio. El índice Nikkei cerró a un máximo de siete meses este martes en una sesión de reducida actividad pero con compras en los baches por el rebote de la bolsa china.

Los inversores no reaccionaron a la ligera subida del yen contra el dólar y se centraron en entrar en los valores líderes exportadores.

Los comentarios del viceprimer ministro China sobre el apoyo chino a los esfuerzos de la Unión Europea por calmar los mercados globales prestaron ayuda a la bolsa, reforzando al sector de maquinaria de precisión, muy sensible siempre a la cotización del euro. Así, Canon Inc subió un 1,6 por ciento.

El índice Nikkei cerró con alza de 154,12 puntos, un 1,51 por ciento, a 10.370,53 tras abrir a 10.277,14 y oscilar entre 10.266,29 y 10.372,51.