Tokio. El índice Nikkei de la bolsa de Tokio recortó ganancias este lunes y cerró plano, luego de que los inversores recogieron beneficios tras los descensos en la bolsa de Shanghái luego de que China elevó los niveles de reservas obligatorias para los bancos.

Pero el tono positivo se mantuvo mayormente intacto gracias a que ganancias más sólidas que lo esperado reportadas por JPMorgan reforzaron las expectativas por los bancos estadounidenses.

El Nikkei se movió en un rango estrecho, pues las acciones de compañías de materias primas y energéticas subieron por precios más altos de minerales y petróleo, pero hubo una caída en los fabricantes de maquinaria para la construcción por su alta exposición a China, como Komatsu.

"Tanto el mercado de Shanghái como el de Hong Kong abrieron este lunes a la baja, amargando el ánimo respecto al Nikkei. LAs cifras del IPC que se conocerán el jueves también están poniendo un poco nerviosos a los mercados", dijo Hideyuki Ishiguro, supervisor de estrategia de inversión en Okasan Securities.

Aunque los economistas encuestados por Reuters dijeron que el índice de precios al consumidor en China -el mayor socio comercial de Japón- podría mostrar un enfriamiento de la inflación desde los máximos de 28 meses registrados en noviembre, pero también reconocieron que cualquier desaceleración posiblemente sea temporaria.

El índice Nikkei cerró la sesión con una subida de 3,82 puntos -0,04%-, a 10.502,86 puntos.

El nivel de resistencia para el referencial se ubica ahora en 10.620,57 puntos, un máximo de ocho meses tocado la semana pasada, dijeron operadores. Si ese nivel se quiebra, el próximo objetivo que prevén los inversores es 10.638,23, pico tocado en mayo del 2010.

El más amplio Topix perdió un 0,2%.

Los inversores recogieron ganancias en sectores que tuvieron un buen desempeño en el reciente repunte del Nikkei, como el de bancos, que subió un 23% en las últimas 10 semanas impulsado por las compras de inversores extranjeros.