Tokio. El índice Nikkei volvía a unos máximos de siete meses este lunes ante la resistencia de la bolsa china a los intentos de Pekín de limitar la inflación, mientras que la caída del yen apoyó a las empresas exportadoras.

El mercado ha estado nervioso por las medidas de endurecimiento en China y los inversores acogieron con alivio el aumento del requerimiento de reservas bancarias el viernes, seguido de la subida este lunes de las acciones chinas.

Algunos fondos han estado comprando agresivamente acciones japonesas, provocando una subida del 12% en las 6 últimas semanas.

El índice Nikkei cerró con alza de 81,94 puntos, un 0,80%, a un máximo de 10.293,89 tras abrir a 10.212,52 y caer a un mínimo de 10.199,73.