Singapur. Una fuerte recuperación económica sería la contribución más importante que Estados Unidos podría hacer a la economía global y la fortaleza del dólar estadounidense depende de la salud de la economía del país, escribió el presidente Barack Obama en una carta al Grupo de 20 naciones industrializadas y en desarrollo.

La carta, enviada antes de la cumbre de líderes del G-20 en Corea del Sur de este jueves y viernes, también abordó el difícil tema de los niveles de tasas de cambio al señalar que evitar la subvaluación cambiaria puede ayudar a promover ajustes en la economía global.

"Recuperar el equilibrio de las fuentes de demanda global, junto con una determinación del mercado de las tasas de cambio que revierta la fuerte subvaluación, son la mejor base para los cambios necesarios con el fin de dar lugar a la vigorosa y bien equilibrada recuperación que todos queremos", señaló Obama en la carta.

Estados Unidos ha sido blanco de fuertes críticas de parte de China y otras naciones en torno a la reciente decisión de la Reserva Federal para implementar una nueva ronda de flexibilización cuantitativa. Las autoridades estadounidenses esperan que esta compra de activos estimule la lenta recuperación económica del país, pero esta inyección de dinero podría terminar dirigiéndose hacia economías de rápido crecimiento en Asia que tienen problemas con la apreciación de sus monedas y burbujas de activos.

Varias autoridades en Asia han criticado las recientes medidas de Estados Unidos.

Existen dudas sobre lo que se pueda lograr en la reunión del G-20 en el entorno actual. Un comunicado previo emitido este miércoles por los líderes del G-20 indicó que el grupo permitirá cada vez más que los mercados determinen sus tasas de cambio. "Avanzaremos hacia sistemas de tipo de cambio más determinados por el mercado y mejoraremos la flexibilizad cambiaria para reflejar los indicadores fundamentales subyacentes", según el borrador del G-20, al cual tuvo acceso Dow Jones Newswires.

Pero eso coincide con el comunicado emitido tras el encuentro de ministros de Finanzas del G-20 a fines de octubre.

En su carta al G-20, Obama llamó a una acción decisiva para "detener la caída en la actividad provocada por la más profunda crisis que hayamos experimentado durante generaciones".

El mandatario destacó el papel que Estados Unidos debería desempeñar en la recuperación global: "Una recuperación sólida que genere empleos, ingresos y gasto es la contribución más importante que Estados Unidos puede hacer al repunte global. La fortaleza del dólar finalmente depende de la fortaleza fundamental de la economía estadounidense".

Obama sostuvo además que era importante analizar cómo hacer avanzar las negociaciones de comercio de Doha.

"Debemos seguir adelante con los otros importantes temas de reforma del sector financiero que tenemos en esta agenda. Necesitamos trabajar juntos para asegurar que el impulso de la reforma no decaiga".