Con el apoyo de sectores de la centroizquierda, el kirchnerismo logró emitir dictamen de mayoría para el presupuesto 2011, que se tratará en los próximos días en el recinto de Diputados. Así, el Frente para la Victoria dio el primer avance al proyecto pese a la resistencia opositora.

En tanto, el PRO, el Radicalismo, el Peronismo Federal, y la Coalición Cívica consensuaron un dictamen propio para llevar al recinto junto al del oficialismo. Hubo negociaciones contrarreloj debido a que existían diferencias sobre la posibilidad de usar reservas del Banco Central. Los liderados por Elisa Carrió se niegan a habilitar cualquier utilización de los fondos del BCRA, algo que sí aceptan el resto de los bloques.

La comisión de Presupuesto, presidida por el oficialista Gustavo Marcotto, emitió el dictamen de mayoría con la firma de la totalidad de los legisladores que la integran, que representan al Frente para la Victoria, la Concertación y Nuevo Encuentro, entre otros. Fuentes parlamentarias aseguraron que el socialismo también se había prestado a la firma del despacho, pero responsables del PS lo negaron.

Justamente, el supuesto apoyo del socialismo causó en un principio preocupación en el resto del arco anti Kichner. Es que el denominado Grupo A tienen en carpeta avanzar con la derogación de las facultades que el Congreso delegó en el Ejecutivo - los llamados "superpoderes" - por las cuales le permite al Gobierno reasignar por decreto partidas por fuera del Presupuesto.

Ese respaldo del PS al proyecto del oficialismo evidenciaría que no darían su apoyo a la embestida opositora. Sin embargo, fuentes del bloque aseguraron que no acompañaron ningún dictamen - existe un tercero del legislador de Proyecto Sur Claudio Lozano - y que se mantienen firmes en la eliminación de las facultades delegadas.

La iniciativa contempla una pauta de crecimiento de la economía de 4,3%, una inflación cercana al 9% y una previsión del tipo de cambio de 4,10 pesos promedio por dólar. En tanto, la oposición, que rechaza el proyecto, pretende el sinceramiento de algunas variables, como inflación y el crecimiento de la economía. Además, buscarán ejercer un mayor control sobre el reparto de subsidios a empresas de transporte y energía.

Ahora, tras conseguir las firmas, el proyecto quedó listo para ser tratado en el recinto, aunque ese escenario será más complicado para el FpV, que no tiene mayoría en la Cámara baja. La intención del oficialismo es abordar el tema la semana próxima.

Además, la comisión estableció un plazo de 24 horas para que los bloques puedan presentar dictámenes y se acordó, a propuesta del diputado Lozano, empezar una serie de gestiones para intentar que el oficialismo y la oposición puedan consensuar un solo despacho.

El Presupuesto 2011, la principal herramienta del Gobierno para gestionar, atraviesa su trámite parlamentario contrarreloj, ya que recién dio su primer paso en Diputados y aún tiene que pasar por el Senado antes del 30 de noviembre, cuando termina el período de sesiones ordinarias.