Mientras en el gobierno argentino responsabilizan a los empresarios por el alza de precios ante la falta de oferta de bienes y servicios, desde la oposición fustigaron al ministro de Economía, Amado Boudou, y cuestionaron las políticas gubernamentales para impedir el aumento del costo de vida.

El partido de Elisa Carrió exigió llevar el tema al Congreso. Aliados a "Pino" Solanas reclaman cerrar las puertas a las importaciones y reducir el IVA para los que menos ganan. El macrismo pidió "reglas de juego claras" para los inversores.

Irónico, el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, dijo que Boudou va al supermercado en Suiza. "Decir que la inflación es un tema menor o que sólo afecta a la clase media o alta es bochornoso, es imposible que los sectores más bajos no se vean afectados. Boudou está mirando otro canal".

El diputado de la Coalición Cívica, Juan Carlos Morán, propuso discutir la inflación en el Congreso. "Si bien hay que tratar el presupuesto y el resto de los temas, también es necesario definir la normalización del Indec y terminar con la mentira de la inflación de Moreno. Esa es la señal más fuerte que le tenemos que dar a la sociedad", aseguró.

En línea con su jefe Mauricio Macri, Larreta pidió "reglas de juego claras e índices confiables" que promuevan la inversión y el desarrollo. Para Morán, "la inflación es el peor impuesto para los pobres".

La diputada Cecilia Merchán, de Libres del Sur, sostuvo que el progresivo levantamiento de las importaciones de alimentos es una mala señal para el país. "El Gobierno pone en evidencia su rotundo fracaso para detener la inflación. No es entendible que la Argentina, productora de alimentos, el 'granero del mundo', deba importar alimentos".

"Tenemos inflación por la claudicación de Boudou ante los formadores de precios. Abrir el juego a los importadores para que compitan con los productos nacionales y contengan los precios es un intento desesperado por ocultar el fracaso de la política anti-inflacionaria", completó.

Merchán, aliada al solanismo en la Cámara baja, propuso eliminar el 70% del IVA para los que ganen el salario mínimo, vital y móvil, fijar un precio "popular" para el litro de leche y abrir un 0-800 para que los consumidores denuncien a los comercios que no cumplen con los acuerdos de precios.