El peso chileno cerró este lunes debilitado frente al dólar por el programa de intervención del banco central, una baja en los precios del cobre y la caída del euro frente al dólar.

El peso cerró en CH$498,60 por dólar, comparado con el cierre del viernes en 497,60 pesos por dólar, mientras que se negoció en un rango entre CH$497,65 a CH$501,00 por dólar. Esta es la primera sesión desde inicios de septiembre en que el peso se negocia durante la sesión por sobre el nivel de los CH$500 por dólar.

La moneda chilena ha perdido un 7,1% frente al dólar desde el pasado lunes, cuando el banco central anunció un programa para elevar sus reservas en moneda extranjera durante este año por US$12.000 millones.

Recientemente, el peso se había negociado en máximos de 32 meses frente al dólar y los exportadores habían exigido un rescate dado que la fortaleza del peso daña la competitividad de sus productos en el extranjero, con lo que el banco central tomó la decisión de limitar la apreciación de la moneda local.

Durante la primera fase de intervención, el banco central hará compras diarias de US$50 millones entre el 5 de enero y el 9 de febrero.

Los operadores estiman que el peso se negociará en un rango entre CH$480 a CH$500 por dólar en el corto plazo mientras no logre romper el soporte clave en CH$500 por dólar.

Una caída en los precios internacionales del cobre ayudó a empujar al peso a la baja este lunes. Dado que Chile es el principal productor mundial de cobre y que representa cerca de un tercio de la oferta mundial, el peso suele tomar directrices de los precios internacionales del cobre. Los precios a la vista del cobre en Londres cayeron un 0,2% a US$4,25651 la libra, según la Comisión Chilena del Cobre, o Cochilco, debido a que los inversionistas reaccionaron de manera cautelosa a un tímido superávit comercial y cifras de importación de China.

El peso también recibió la presión de un euro débil, el que se cotizó apenas sobre sus niveles mínimos en casi cuatro meses frente al dólar, debido a que los inversionistas siguen preocupados por la deuda de la eurozona. Dado que la economía chilena es altamente dependiente de las exportaciones y casi un tercio de estas se dirigen a puertos europeos, el peso suele desplazarse en la misma dirección que la moneda común frente al dólar.

En el mercado de deuda, los rendimientos de los bonos del banco central chileno indexados a la inflación, o BCU, cerraron sin variación en una negociación extrabursátil de bajo volumen.

El rendimiento de los bonos BCU a cinco años cerró sin variación en un 2,84%, mientras que el rendimiento de los BCU a 10 años finalizó la jornada sin variación en un 3,25%.