Santiago. El peso chileno cerró este lunes en un máximo de 32 meses frente al dólar luego que los precios internacionales del cobre llegaran a un nuevo récord, con lo que la moneda se acerca a los niveles en los cuales se esperaría una intervención del banco central.

El peso finalizó la sesión en CHS465,40 por dólar, más fuerte que el cierre del jueves en CH$467,30, mientras que se negoció en un rango entre CH$465,10 a CH$467,00 por dólar.

Los mercados y bancos en Chile estuvieron cerrados el viernes por feriado bancario.

Tras apreciarse un 7,8% frente al dólar en 2010, el peso siguió fortaleciéndose en el inicio del nuevo año mientras que los precios internacionales de cobre llegaron a un máximo histórico.

Dado que Chile es el principal productor de cobre del mundo, con casi un 35% de la producción global, la dirección del peso a menudo es determinada por los precios del metal.

En las negociaciones de Nueva York, el contrato más activo del cobre, para entrega en marzo, subía hace unos momentos un 0,5% a US$4,4670 la libra, tras establecer un nuevo máximo de sesión en US$4,4980, producto de los sólidos indicadores fundamentales y una baja de los inventarios.

Debido a la fuerte apreciación del peso últimamente, los exportadores piden que se intervenga en el mercado debido a que la fortaleza de la moneda local daña la competitividad de sus productos.

Recientemente, el banco central dijo que no descarta aumentar sus reservas de moneda extranjera como una manera de limitar la reciente fortaleza del peso.

Si el peso se fortalece a entre CH$460 y CH$465 por dólar, los operadores creen que existe un elevado riesgo de intervención.

Sin embargo, algunos operadores sienten que la intervención tendría efectos limitados por los históricos altos precios del cobre, la generalizada debilidad internacional del dólar y el sólido crecimiento económico del país, comparado con la lenta recuperación económica en Estados Unidos.

En el mercado local de deuda, los rendimientos de los bonos del banco central chileno indexados a la inflación, o BCU, cerraron al alza en una sesión extrabursátil con bajos volúmenes de negociación.

El rendimiento de los bonos BCU a cinco años cerró sin variación en un 2,67% comparado con el 2,65% del jueves, mientras que el rendimiento de los BCU a 10 años finalizó la jornada en 2,95%, frente a los 2,98% respecto a la sesión previa.