Houston/Washington.  La perforación de un pozo de alivio para desvia el derrame de crudo de BP en el Golfo de México está aún a semanas de concluir, dijo el miércoles un alto funcionario estadounidense, con el primer huracán de la temporada afectando las tareas de limpieza.

Legisladores estadounidenses también tomaron medidas para que las compañías enfrenten compensaciones ilimitadas por los derrames de petróleo costa afuera como el que está afectando las costas del Golfo.

El huracán Alex retrasaba los planes de la gigante energética de aumentar la capacidad de contención del crudo que fluye desde su pozo averiado en el lecho marino y amenazaba con arrastrar aún más las aguas contaminadas hacia las costas de Estados Unidos.

Un pozo de alivio, uno de los dos que están siendo perforados, se ubica a menos de 330 metros de su objetivo, pero le tomará varias semanas alcanzar la tubería dañada, dijo el Secretario del Interior, Ken Salazar, a legisladores estadounidenses.

En una audiencia en la Casa de Representantes, Salazar sostuvo que el pozo de alivio se encuentra ahora a poco más de 17.000 pies de profundidad y que su objetivo es de casi 18.000 pies.

Científicos estadounidenses estiman que brotan entre 35.000 y 60.000 barriles de crudo por día desde el pozo dañado.

El cronograma de Salazar concordaba con los comunicados de BP aunque hubo especulación a inicios de esta semana de que la perforación del pozo de alivio concluiría antes.

El desastre en el Golfo ya lleva 72 días. Los altos costos ambientales y económicos para el turismo, la fauna, la pesca y otras industrias siguen creciendo y el futuro de BP, el gigante energético con sede en Londres, no es claro.

Salazar dijo que está trabajando duro por concluir una nueva moratoria a las perforaciones costa afuera luego de que una corte federal derogó la veda inicial de seis meses impuesta por el Gobierno de Barack Obama.

A pesar de que Alex no impactará en forma directa sobre las plataformas petroleras del Golfo, la tormenta tiene potencia suficiente como para que numerosas compañías hayan evacuado sus instalaciones.

Cerca de un cuarto de la producción de petróleo y un 9,4% de la de gas natural en el Golfo fue interrumpida, dijeron funcionarios estadounidenses.

Mientras tanto, los trabajos continúan sobre el derrame de BP a unos 80 kilómetros mar adentro de las costas de Luisiana, absorbiendo el crudo hacia barcos contenedores en la superficie y perforando dos pozos de alivio que bloquearán la fuga definitivamente en agosto.

Científicos estadounidenses estiman que brotan entre 35.000 y 60.000 barriles de crudo por día desde el pozo dañado. El actual sistema de contención puede capturar hasta 28.000 barriles diarios, y con la ampliación programada, la capacidad crecería a 53.000 barriles.