Indudablemente, la eliminación del tipo de cambio de 2,60 bolívares fuertes por dólar incidirá en un alza de los costos de producción de los alimentos, lo que repercutirá en el necesario aumento de precio de la comida; alza que algunos analistas y economistas coinciden en estimar en al menos 40%, por ahora.

"El gobierno no puede obviar que a partir de ahora, la importación de materia prima se hará con un dólar 65% más caro, por lo que los alimentos deberán subir en una proporción similar", acotó el presidente del Centro de Documentación y Análisis Social (Cendas) de la Federación Venezolana de Maestros, Oscar Meza.

No obstante, señaló que el alza en algunos productos pudiera superar el 70%, tomando en cuenta que muchos cabalgan sobre precios reprimidos desde hace varios años, lo cual significa que han recibido ajustes muy por debajo del 100% de alza que ha sufrido el costo del dólar en el último año.

Aun cuando prefiere no aventurar un pronóstico sobre cuándo deberá darse el ajuste, Meza es de la opinión que el Ejecutivo tomó en cuenta esta consideración al momento de decretar la reciente devaluación, por lo que estima que el alza deberá darse en los primeros meses del año.

"El porcentaje de aumento final dependerá del costo de la materia prima, que además de estar subiendo en los mercados internacionales, será adquirida con un dólar más caro", acotó un analista del sector privado que prefirió el anonimato.

Destacó que la materia básica constituye cerca de la mitad de los costos operativos de los alimentos procesados, por lo cual es ineludible que las autoridades reconozcan el aumento para evitar posibles brotes de desabastecimiento.

Adicionalmente a estas consideraciones, recordó que el anunciado aumento del Impuesto al Valor Agregado tendrá un efecto alcista en los precios, toda vez que incidirá en los costos operativos de la cadena productiva.

A su vez, otro analista que también prefirió el anonimato, recordó que a falta de reglas claras y para evitar ser acusada de acaparar, la industria no posee grandes inventarios de productos terminados, lo que significa que el alza de los costos incidirá de manera inmediata en la producción, razón que impulsará que el ajuste se haga más temprano que tarde.

Medida necesaria

Por su parte, y tras reconocer que la eliminación del tipo de cambio preferencial era necesaria, el analista Tomás Socías asegura que si bien la materia prima subirá 65% a partir de ahora, ello no necesariamente significa que los precios finales aumenten en la misma proporción.

"La materia prima no es el único costo en la formación de los precios, aun cuando es el componente de mayor peso", dijo el director del Grupo Estrategia, quien no obstante estima que algunos productos -en especial los que dependen directamente de la importación- deberán corregir los precios en dos tramos (entre 30% y 45% en una primera etapa y 30% en una segunda) para compensar el alza de costos.

Socías recuerda que en el caso del pan, el ajuste está rezagado desde hace más de dos años, lo cual hace necesaria una corrección mucho mayor; mientras que productos como el azúcar y la harina de maíz recibieron aumentos muy por debajo del crecimiento de los costos de producción.

Se mantienen, pero...

Si bien el gobierno nacional ha asegurado que, por ahora, la red Mercal mantendrá sus precios, es poco probable que la cadena estatal pueda cumplir la meta planteada sin ajustar el valor de sus productos.

Según Gaceta Oficial 39.553 del 16 de noviembre pasado, el presupuesto del VIII plan excepcional de abastecimiento de alimentos de la cesta básica para este año es de 6.588 millones de bolívares fuertes (US$2.533 millones a tasa de cambio preferencial de Bs.F. 2,60), monto que excede en 36% lo destinado en 2010 (Bs.F. 4.829 millones o US$1.857 millones de dólares).

La eliminación del tipo de cambio preferencial reduce en 65% la disponibilidad de divisas para compras externas, con el agravante de que, según el ministro de Alimentación, Carlos Osorio, 65% de los productos que expende Mercal son importados.

En números, tras la devaluación, la Corporación de Abastecimiento y Servicios Agrícolas, encargada de las compras para las redes Mercal, Pdval, Comersso y Bicentenario, verá reducido su presupuesto a US$1.532 millones, monto por debajo de lo asignado el año pasado; una disminución más que significativa si se toma en cuenta que solo 35% de esa cifra corresponde a compras nacionales.

A todas luces, esta disminución significa que tal como está previsto en el VIII plan excepcional de abastecimiento, el Estado no podrá cumplir la meta de incrementar en más de 160% la compra de alimentos durante este año, hasta superar las 2,6 millones de toneladas.

Al respecto, analistas económicos han coincidido en afirmar que la situación plantea dos hipótesis: o Mercal no podrá incrementar su oferta para este 2011, o será necesario un ajuste de precio similar al ejecutado en el año 2010, cuando algunos productos subsidiados por la red se incrementaron hasta en 48%, como fue el caso del pollo.