Tegucigalpa. El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, pidió este sábado apoyo para el proyecto de regiones especiales de desarrollo o "ciudades modelo" que impulsa su gobierno y que ha generado reacciones adversas entre la oposición y otros sectores de la población.

Durante la inauguración del hospital Atlántida, en La Ceiba, "Pepe" Lobo recordó que la iniciativa fue incluida en el plan de nación y que el gobierno no puede solucionar sólo el problema del desempleo.

"Un pedazo de nuestro territorio donde no hay nada, donde el que está ahí y quiere vender, vende, y si no quiere vender, alquila; ahí se ponen reglas especiales: cómo quisiésemos que Honduras funcionase para que la inversión fluya, porque no nos engañemos, el peor enemigo del empleo es la falta de inversión", dijo el mandatario en su comparecencia.

Lobo reiteró que un hondureño por nacimiento dirigirá la "ciudad modelo", bajo reglas especiales que presentarán atractivos a los inversionistas, sin quitarle potestades a la Corte Suprema de Justicia.

"Todo lo que se haga ahí, nadie se lo va a echar a la espalda. Eso queda aquí en Honduras", manifestó "Pepe".

Instó a dejar la confrontación por el tema porque "al final, todos somos Honduras(...) ¿Qué ganamos con pelear, qué ganamos? Más que afectar a nuestro pueblo".

Programas sociales. El presidente Porfirio Lobo reconoció que el gobierno tiene un problema de ejecución porque "los burócratas somos medio enredados a veces", por lo que creará un comité que se encargará de vigilar los proyectos en Honduras.

Dicho comité estaría integrado por alcaldes, representantes de la sociedad civil, dos diputados, dos miembros del consejo de la economía social de mercado, un representante de los empresarios, un representante de las organizaciones sindicales, un representante de los obreros y campesinos en Honduras.

Anunció además el inicio de un nuevo programa con la donación, a través del despacho de la primera dama, Rosa Elena, de cinco mil pares de zapatos "hechos por manos hondureñas" a niños que acuden a las escuelas de La Ceiba, a 397 kilómetros de la capital de Honduras.

Asimismo, recalcó que el bono diez mil es una ayuda de emergencia para las familias más pobres, "pero tienen un compromiso, tiene que estar el niño en la escuela, el joven en el colegio y los controles de salud.