El Presidente de Portugal, el conservador Aníbal Cavaco Silva, sancionó este jueves los presupuestos anti-crisis de 2011 del gobierno socialista, los que incluyen drásticas medidas para combatir una de las peores crisis económicas de la historia reciente del país.

Aprobados en el Parlamento luso el pasado mes de noviembre gracias a la abstención de la oposición conservadora, la promulgación de Cavaco, divulgada por medios oficiales portugueses, era el último paso para la entrada en vigor de la ley.

Entre las iniciativas que contienen los presupuestos, destaca la reducción de los salarios de los funcionarios en un 5%, la subida del IVA del 21% al 23%, la congelación de las pensiones, el aumento de la carga impositiva de las empresas y los ciudadanos y un recorte de todos los subsidios sociales.

Estas severas iniciativas buscan recuperar la confianza de los mercados sobre las perspectivas de la economía lusa y alejar las especulaciones de que el país pueda recurrir a un rescate europeo y del Fondo Monetario Internacional, o FMI.

El Poder Ejecutivo socialista portugués se ha propuesto reducir con su plan anti-crisis el déficit fiscal en 2011 hasta el 4,6% -en 2009 registró un 9,3%- y cumplir así con las exigencias de Bruselas.

Estas medidas económicas, rechazadas en el Parlamento por la izquierda marxista y los democristianos, han provocado el descontento en Portugal, donde el pasado 24 de noviembre se celebró una huelga general, que por primera vez desde 1988 convocaron juntos todos los sindicatos.