Santiago. A pesar de que Chile es el mayor productor mundial de cobre, el metal rojo no es el motor impulsor de la economía local, dijo este martes el presidente del banco central del país, José de Gregorio.

La nación produce unas cinco millones de toneladas métricas anuales, cerca de un tercio de la producción global, y la industria del cobre representa alrededor de un 10% del producto interno del país, o PIB, según estimaciones del Banco Central de Chile.

"La minería no es lo que empuja el carro de crecimiento. Servicios, construcción, consumo e industria son los sectores que empujan el crecimiento", dijo De Gregorio en un discurso en una conferencia de negocios.

Agregó que a pesar de los significativos ingresos de las ventas del cobre, fuertes variaciones en los precios internacionales no deberían afectar la economía local.

El presidente del banco central explicó que el gobierno recibe casi la mitad de los ingresos de las ventas de cobre, pero no puede gastar el efectivo por estar sujeto a las reglas de superávit estructural que pone los beneficios inesperados en fondos soberanos extranjeros.

La otra mitad va a compañías, muchas de ellas de capitales extranjeros, que operan en Chile, agregó.

"No sobredimensionemos el cobre. El impacto del cobre sobre la demanda es limitado", dijo en respuesta a una pregunta sobre el nuevo máximo que el cobre alcanzó el martes.

Según la Comisión Chilena del Cobre, o Cochilco, el precio a la vista del cobre en la Bolsa de Metales de Londres cerró a un máximo record nominal de US$4,26831 la libra.