Mientras las centrales obreras del país protestan por los bajos salarios que reciben sus agremiados, es precisamente en Honduras, en donde los trabajadores disfrutan las prestaciones laborales más altas de Centroamérica.

El salario mínimo promedio que se paga en Honduras, según la Secretaría de Trabajo, es de US$260,09, unas 4,946.91 lempiras. Este monto es el segundo más alto de Centroamérica y solo superado por Costa Rica, en donde asciende a US$459,81.

Sin embargo, son los trabajadores hondureños los que reciben el porcentaje más alto de prestaciones laborales, que asciende a 74,43%, contra lo que recibe un obrero en El Salvador, cuyo porcentaje es de 51,24%.

En el caso de Honduras, la proporción de los costos laborales no salariales más el salario base, los costos laborales medios serán de 174,4%. Entre los costos colaterales que se pagan en Honduras está el séptimo día que se calcula en un 16,67% del salario base; las vacaciones anuales, 5,55%, el décimo tercer mes de salario, 8,33% y un décimo cuarto mes en 8,33%.

El preaviso se calcula en 8,33%; la cesantía 8,33%, el seguro Social, 10,50%, la fiesta nacional 3,10%, el bono educativo, 2,79%; la formación profesional, 1,00% y el fondo social de vivienda asciende a un 1,50%.

La explicación efectuada por la Dirección General de Salarios es que si esta proporción no cambia, el crecimiento de los costos será menor al de los salarios.

Esto supone que un reajuste de salarios mínimos más del 10%, que induce un incremento de salarios nominales medios del sector privado del 4,1%, podría generar una presión al alza de costos laborales por hora en valores porcentuales y absolutos.

Las centrales obreras han dejado entrever que permanecen las condiciones inflacionarias que los motivaron a solicitar durante el año anterior un ajuste de 30% al salario mínimo. El gobierno fijó a finales de octubre del presente año un incremento al sueldo de subsistencia que osciló entre un 3% y un 7%.

El impacto

Según la Secretaría del Trabajo, la mayoría de las veces la obligación de pagar los componentes del costo laboral no salarial en beneficio de los trabajadores recae totalmente en los empleadores, aunque alguna vez es responsabilidad compartida o se financia de manera conjunta. En la cotización al Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), para el caso, el empresario y trabajador cotizan el 7% y 3,5%, respectivamente. Así, el patrón contribuye con dos veces respecto del porcentaje correspondiente al trabajador.

Según el estudio de Mercado Laboral 2010-2011, que será el documento base de la revisión del salario mínimo para el próximo año, un empleador, además del salario que debe pagar a sus trabajadores tiene que asumir otros costos adicionales, llamados colaterales, que incrementan el precio de la mano de obra.

Las normas laborales han privilegiado que los trabajadores tengan estabilidad en el empleo, lo que ha conducido a limitar severamente la contratación temporal y a dificultar el despido a través de compensaciones.

Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), "en la mayoría de los países de la región latinomericana, el costo de despido de un trabajador al cabo de un año de trabajo es superior a un mes de salario y en ocho países es superior a dos meses.

A los diez años de antigüedad los costos de despido son aún mayores, por lo menos seis meses de salario en la mayoría de los países. En Honduras las relaciones laborales en las empresas aparecen altamente reguladas respecto de otros países de Centroamérica.

Empresarios

Para el director del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Armando Urtecho, se debe reformar la Ley de Salario Mínimo para ajustarla a la realidad del mercado laboral de Honduras. También proponen elevar el nivel de capacitación de los obreros.

Obreros, escépticos a las cifras oficiales

El secretario adjunto de la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras, (Cuth), José Luis Baquedano, se mostró escéptico respecto a las cifras oficiales que se utilizarán en la discusión del salario mínimo para 2011.

Los trabajadores y empresarios conocerán el próximo 5 de enero de 2011, los estudios económicos elaborados por el Banco Central de Honduras (BCH), el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y Finanzas entre otras entidades gubernamentales.

"Los datos que nos presentarán estas entidades son conservadores. Dependiendo de esto y de nuestros estudios correspondientes, consensuaremos nuestra propuesta salarial unificada y la presentaremos al sector privado", indicó.

El dirigente recalcó que las centrales obreras están anuentes a cerrar este proceso en el menor tiempo posible, pero que esto dependerá de las posiciones de los empresarios.

Para Baquedano se debe fijar el nuevo salario en enero de 2011. "Buscaremos acercamientos con los empresarios para viabilizar este proceso y consensuar una posición conjunta. Durante 2010 se brindó un aumento pírrico a los obreros", lamentó.