Roma. El primer ministro italiano, Mario Monti, se entrevistó este sábado con líderes de partidos políticos para sumar apoyos a sus nuevas medidas, destinadas a controlar las finanzas públicas, ayudar al crecimiento y calmar la crisis de deuda en la tercera mayor economía de la zona euro.

El gobierno italiano se dispone a aprobar un paquete de reformas este lunes, un paso considerado vital para restablecer la destrozada credibilidad de Italia en los mercados financieros, tras una serie de promesas incumplidas por parte del gobierno anterior.

El plan será esbozado este lunes en dos ruedas de prensa -una con periodistas extranjeros- y presentada en ambas cámaras del Parlamento por la tarde.

Fuentes del gobierno familiarizadas con el plan dicen que la mezcla de recortes y subidas de impuestos totalizarán unos 20.000 ó 25.000 millones de euros en los próximos dos años, la mitad de los cuales se usarán para reducir el déficit presupuestario y ayudar a equilibrar el presupuesto para el 2013, pese a la depresión económica y la subida de los costos de endeudamiento.

El resto liberará recursos para tratar de regenerar la economía italiana, encaminada a la recesión.

El líder del partido centrista UCD, Pier Ferdinando Casini, manifestó tras reunirse con Monti que las medidas serían duras, pero con suerte, justas.

"Cuando llega el médico, es difícil prescribir una medicina dulce. La medicina siempre es amarga, pero a veces inevitable para evitar que el paciente muera", mencionó en la rueda de prensa.

El secretario del partido PDL del ex primer ministro Silvio Berlusconi, Angelino Alfano, dijo que ha instado a Monti a asegurar que todos los recortes no recaigan en aquellos que han soportado la carga, y que mostrara una consideración especial por las familias.

Se prevé que el plan incluya un alza de la edad de jubilación para muchos trabajadores, la liberación de los servicios profesionales, el incremento de los impuestos a la renta para los segmentos más de mayores ingresos y nuevos impuestos en activos privados y productos de lujo.

Ecuanimidad.

Monti se entrevistará con sindicatos y autoridades locales este domingo para tratar de lograr un consenso amplio sobre el plan.

Según mencionó la ecuanimidad es una de las prioridades clave de sus reformas, pero los sindicatos refutan posibles cambios a las pensiones y al mercado laboral.

La secretaria del mayor sindicato italiano, el CGIL, Susanna Camusso, dijo que no lograba ver las señales de igualdad en el plan, basándose en lo que habían publicado los medios, pero que esperaría a hablar con Monti este domingo para hacer un juicio de valor.

"Estamos dispuestos a apoyar las decisiones adecuadas pero también decididos a oponernos a las que consideremos erróneas", dijo este sábado en una asamblea del sindicato.

Italia ha estado en el centro de la crisis de deuda de Europa desde que los rendimientos de sus bonos a 10 años se dispararon al 7% y más allá, niveles similares a los vistos cuando países como Grecia e Irlanda se vieron obligados a pedir un rescate.