Brasilia. Los recortes de gastos podrían ser un modo más efectivo que el endurecimiento monetario para reducir la inflación en Brasil, mostró este lunes un sondeo del Banco Central entre inversores.

Una reducción en gastos públicos equivalente a 1% del Producto Interno Bruto (PIB), en doce meses, ayudaría a rebajar la inflación, lo que permitiría que la tasa de interés referencial, Selic, caiga 100 puntos base desde 10,75% anual en la actualidad, mostró el sondeo.

"El objetivo es reducir una incongruencia en información entre los participantes del mercado, así como también entre ellos y el Banco Central", afirmó el banco en un comunicado.

El sondeo tiene lugar en momentos en que los inversores buscan garantías de que la presidenta electa, Dilma Rousseff, contendrá el gasto cuando asuma su mandato en 2011, para lograr tasas de interés más bajas a largo plazo, ayudando a aliviar la presión de una moneda apreciada.

Rousseff ha dicho que mantendrá el gasto del gobierno bajo control, pero descartó recortes presupuestarios austeros.

En sus primeras declaraciones como presidenta electa, el 31 de octubre, Rousseff fue rápida en reiterar su compromiso con un gasto fiscal prudente.

Endurecimiento Fiscal. El sondeo -el primero en su tipo- también destaca una cada vez mayor discrepancia entre las perspectivas de inflación benigna del Banco Central y las crecientes expectativas de inflación entre participantes en el mercado.

Un endurecimiento equivalente al 1% del PIB en 12 meses recortaría 0,32 puntos porcentuales del referencial Indice Nacional de Precios al Consumidor Amplio (IPCA), según la mediana de las previsiones de 64 entidades financieras encuestadas.

Dicho endurecimiento de las cuentas fiscales sería más efectivo que el aumento en 100 puntos base en la tasa de interés en el mismo período, que reduciría la inflación en sólo 0,25 puntos base, según el sondeo.

El ministro de Hacienda, Guido Mantega, dijo que no tiene sentido vincular una política fiscal más estricta con menores tasas de interés.

Pero el Banco Central afirmó en su más reciente informe de inflación que la recuperación esperada de las cuentas fiscales del país el próximo año ayudaría a contener las presiones inflacionarias.

El balance presupuestario de Brasil se deterioró rápidamente en este año electoral, con la cifra de superávit presupuestario primario de doce meses en septiembre, a un nivel menor a la meta del gobierno del 3,3% del PIB, pese a enormes ingresos únicos anotados ese mes.

La idea es que un gasto más controlado retiraría parte del estímulo que alimentó las altas tasas de crecimiento del país en la primera mitad del año, mientras que también allanaría el camino para mayores ahorros y una tasa neutral más baja.

La tasa neutral es el nivel en que la tasa de interés no estimula ni reduce la demanda en una economía.