La reforma arancelaría que se pretende implementar en Colombia, tendría un costo fiscal que bordearía los 3 billones de pesos (US$1.644 millones) y no se llevaría a cabo en el mes de noviembre como estaba definido.

En una primera evaluación del ministerio de Hacienda, arrojó menores ingresos al fisco por la suma mencionada, que podría compensar con la eliminación de la deducción del 30% por la inversión en activos fijos, consigna Portafolio.

El ejecutivo colombiano sugue analizando el tema, aunque todavía no hay una evaluación definitiva y parte del sector privado aun desconoce la propuesta oficial por lo que en los 10 días que quedan de octubre no se podría finiquitar todo el proceso para que la reforma comience a regir en noviembre.

Según Sergio Díaz-Granados, ministro de Comercio, la reforma tiene como objetivo la reducción de los aranceles de materias primas y bienes de capital no producidos en el país y a corregir las protecciones efectivas negativas (gravámenes más altos para las materias primas que para el producto final), informa el mismo medio.

De acuerdo con informaciones recabadas por Portafolio, con la modificación se pretende reducir los costos de producción, mejorar la competitividad de toda la economía y aliviar la revaluación del peso.