Santiago. El ritmo al que el Banco Central de Chile eleve la tasa de interés interbancaria en los próximos meses dependerá de la manera en que se recupere la economía mundial de la crisis financiera y los recientes temores acerca de la deuda en Europa, dijo el presidente del organismo, José de Gregorio.

En su reunión mensual de política monetaria de junio, el banco central aumentó la Tasa de Política Monetaria (TPM), que se encontraba en un mínimo récord del 0,5%, por primera vez en casi dos años.

La TPM se encuentra ahora en 1,0% y el banco ha señalado que continuará subiendo la tasa hasta que llegue a un nivel más neutral el próximo año.

De Gregorio dijo en el marco de una conferencia minera que continuarán llevando las tasas a niveles más normales, pero que el ritmo de estas alzas dependerá de la recuperación mundial.

Analistas señalan que una TPM entre 5% y 5,5% es un nivel neutral para la economía chilena.

De Gregorio manifestó que el ritmo al que el banco retire su estímulo monetario sin precedentes debe medirse con cuidado para no terminar "igual que Ricitos de Oro".

Si las tasas se suben muy rápido o muy lento, la economía local no se recuperará como se espera.

Luego de una contracción del producto interno bruto de 1,5% interanual en 2009, se espera que el PIB de 2010 crezca entre 4% y 5%, según la proyección más reciente del banco central.

Si bien la autoridad monetaria aún no ha entregado una estimación para el PIB de 2011, De Gregorio dijo que espera un sólido crecimiento.

La demanda interna y los esfuerzos de reconstrucción continuarán impulsando la expansión de la economía este año y el banco espera que la inversión se empine 23% interanual y que la demanda de consumo se eleve 7,8% interanual en 2010.

De Gregorio indicó que la demanda ha sido importante en lo que va de 2010, pero que podría tender a desacelerarse levemente más adelante en el año.

Respecto de la inversión, sostuvo que los aumentos se deben principalmente a las iniciativas de reconstrucción, ya que muchas compañías están reemplazando maquinaria, equipos y capacidad productiva que se perdió tras el devastador terremoto de febrero.