Según publicó la página oficial de la Presidencia, el ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, aseguró que "Uruguay durante 2011 registró el mayor crecimiento del salario real en la región, por la aplicación de la negociación colectiva y las políticas específicas destinadas a mejorar los ingresos más bajos con el aumento del salario mínimo nacional”.

Por otra parte, el jerarca remarcó que “el país ha alcanzado una baja tasa de informalidad con aumento de las mujeres en el mercado laboral, reducción del desempleo juvenil”.

A partir del Informe del Panorama Laboral del año 2011, elaborado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que destaca la situación de América Latina y el Caribe en materia laboral, el ministro de Trabajo realizó una puesta a punto de la realidad nacional.

Brenta señaló que, a su entender, este aumento responde a la existencia de una amplia negociación colectiva, así como una política específica impulsada por el Gobierno de aumento del salario mínimo nacional, que generó una política de privilegio de los salarios más bajos.

El ministro mencionó además que Uruguay ocupa el segundo lugar de América Latina, luego de Perú, con la tasa de ocupación más alta de la región, no obstante, resaltó la diferencia de que nuestro país tiene un porcentaje de trabajadores por cuenta propia menor, (Perú 39%, Uruguay 22%) lo que habitualmente se relaciona con la informalidad.

"Por tal motivo, en materia de informalidad, Uruguay presenta uno de los registros más bajos en la región y particularmente en el trabajo rural", destacó Brenta. "Mientras en la mayoría de los países más del 80% de los trabajadores rurales carecen de acceso a la seguridad social y cobertura de salud, en Uruguay dos tercios cuentan con cobertura de seguridad social", agregó.

Mujeres y jóvenes. Uno de los elementos a los que atribuyó el crecimiento de la tasa de ocupación es que Uruguay es uno de los seis países de la región en donde creció la participación de la mujer en el mercado de trabajo.

En 2010, la tasa de desempleo de las mujeres se situaba en 9,2%, mientras que en 2011 bajó al 7,8%. "De todas formas, este aumento no implica que aún exista una brecha importante en comparación a los hombres, en materia de ocupación y salarios", reflexionó.

Por otra parte, Uruguay es uno de los pocos países de la región donde la tasa de desempleo juvenil descendió, mientras que en otros países se mantuvo o creció.

En nuestro país, la tasa de desempleo juvenil pasó del 20,8% al 18,2% en 2011. A pesar de su descenso, aún triplica la tasa media de desempleo. Según apreció Brenta, esta situación responde a las dificultades de los jóvenes —en especial aquellos que abandonaron el sistema educativo— para acceder al mercado laboral.

El jerarca agregó que existe una mayor cantidad de jóvenes que optan por continuar sus estudios, sin necesidad de trabajar.

Desafíos. En el caso de Uruguay, el enlentecimiento de la baja de la tasa de desempleo que prevé OIT no se debe a un estancamiento de la economía sino a la escasez de recursos humanos.

"La tasa de ocupación de los hombres en nuestro país se encuentra en el máximo histórico y difícilmente pueda moverse por encima de eso", apreció el ministro.

También consideró que "en una economía que continúe demandando puestos de trabajo, aún a ritmos menores, la única posibilidad de expansión de los recursos humanos se encuentra en la incorporación de las mujeres y los jóvenes al mercado laboral".

En consecuencia, enfatizó la importancia de impulsar políticas específicas, dirigidas a promover el ingreso de las mujeres al mercado de trabajo, mediante beneficios tales como la mejora de la licencia por maternidad y lactancia y la elaboración del Sistema Nacional de Cuidados, que "permita mover a la mujer del típico rol del cuidado de hijos, adultos mayores y personas con discapacidad".

Además valoró la creación de políticas de formación y capacitación dirigidas a las mujeres para que puedan realizar tareas de más calificación y remuneración.