La Cámara de Senadores convirtió en Ley el proyecto que reforma la Carta Orgánica del Banco Central que busca que la entidad, además de preservar la moneda, incorpore a sus tareas mantener la estabilidad financiera y apoyar el desarrollo económico.

La iniciativa fue aprobada en la madrugada de este jueves por 42 votos a favor y 19 en contra, más dos abstenciones, gracias a la mayoría encarnada por el Frente para la Victoria y sus aliados, ya que el resto de los bloques no kirchneristas rechazó la iniciativa y parte del peronismo federal decidió no votar.

La sanción del proyecto, que la semana pasada fue debatido por Diputados, se produjo tras una discusión de cinco horas y media que se inició minutos pasadas las 20, y luego de que el Senado aprobara el traspaso de los servicios públicos de pasajeros de la órbita nacional a la del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

El expediente faculta expresamente al Central a regular y orientar el crédito -recupera su rol histórico previo a la Ley de Convertibilidad- a través de las instituciones del sistema financiero, para promover la inversión productiva de largo plazo.

El proyecto aprobado en Diputados introdujo un cambio al original en el artículo 11 de la iniciativa, que modifica el 20 de la Carta Orgánica de la entidad que le permite hacer adelantos transitorios al gobierno nacional.

La modificación precisa que "con carácter excepcional y si la situación o las perspectivas de la economía nacional o internacional así lo justificara podrán otorgarse adelantos transitorios, por una suma adicional equivalente a, como máximo, el 10 por ciento de los recursos en efectivo que el gobierno nacional haya obtenido en los últimos 12 meses".

Esa facultad "excepcional podrá ejercerse durante un plazo máximo de 18 meses” al término del cual el Central “no podrá otorgar al Gobierno nacional adelantos que incrementen este último concepto".

Además, la norma establece adelantos transitorios al Tesoro Nacional del 12% sobre la base monetaria y del 10% -como máximo- de los recursos en efectivo que el Gobierno haya obtenido en los últimos 12 meses.

También se incluyó en el artículo tres del proyecto la promoción del "empleo" como una de las nuevas finalidades de la entidad, además de bregar por la "estabilidad monetaria, financiera y el desarrollo económico con equidad social".

"Regular la cantidad de dinero, las tasas de interés y regular y orientar el crédito" establece el inciso B del artículo 4 de la propuesta, en la que además se fijaron modificaciones a otros tres incisos del punto 14.

Uno de ellos autoriza al Central a la "apertura de sucursales y otras dependencias de entidades financieras y los proyectos de fusión de éstas, propendiendo a ampliar la cobertura geográfica del sistema, atender las zonas con menor potencial económico y menor densidad poblacional y promover el acceso universal de los usuarios a los servicios financieros".

Por otro lado, el inciso R del artículo 14 habilita a la entidad a "regular las condiciones de crédito en términos de riesgo, plazos, tasas de interés, comisiones y cargos de cualquier naturaleza, como orientar su destino por medio de exigencias de reservas, encajes diferenciales u otros medios apropiados".

De igual forma, el inciso W de ese mismo punto hace referencia a la potestad del BCRA de "establecer políticas diferenciadas orientadas a las pequeñas y medianas empresas y las economías regionales".
Por otra parte, el artículo 42 establece que "incumbe al banco, además, compilar y publicar regularmente las estadísticas monetarias, financieras, cambiarias y crediticias".

Al defender la iniciativa, el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Aníbal Fernández, argumentó que “las reservas son de todos los argentinos y no de los vivos que se quieren llevar el dinero y hacer la diferencia”.

En cambio, la radical Laura Montero, titular de la Comisión de Economía Nacional, fustigó que la iniciativa del oficialismo elimine las causales objetivas de remoción de los directores del Banco Central.
El jefe del bloque oficialista, Miguel Angel Pichetto, consideró que la aprobación del proyecto “es un triunfo esta noche de la política”.

“Antes de tomar endeudamiento claro que es mejor usar las reservas. Y el gobierno lo va a hacer con criterio. Este es un banco que va a tener que cumplir con lo que le marque el gobierno que surgió del voto popular”, sentenció.

A su turno, el titular de la bancada radical, Luis Naidenoff, consideró que “la razón fundamental de esta reforma es que se pretende ampliar la base de financiación del Banco Central al Estado”.

“Seguramente que eso va a ser usado con total discrecionalidad”, opinó el senador formoseño.

Finalmente, el socialista Rubén Giustiniani consideró que la reforma a la Carta Orgánica del Central “nos pone en riesgo de más inflación”.