La Reserva Federal de Estados Unidos no debería ampliar su política de relajación cuantitativa, dado que podría haber riesgo de que surgiera una nueva burbuja que sería fatal para la economía, dijo este jueves el disidente más enérgico dentro del banco central.

Las especulaciones en el mercado han apuntado durante las últimas semanas a que la Fed podría aprobar una nueva ronda de compras de activos -llamado técnicamente relajación cuantitativa- para presionar a la baja todavía más los tipos de interés a largo plazo e inyectar savia nueva a la balbuciente economía estadounidense.

Sin embargo, el presidente de la Reserva Federal de Kansas City, Thomas Hoenig, se mantuvo firme en su insistencia de que una relajación adicional podría suponer un riesgo para la naciente recuperación de la economía de EE.UU.

Comprar una masiva cantidad de lo que será probablemente deuda pública también elevaría las expectativas inflacionarias, quizás en torno al 2%, según dijo Hoenig.

Hoenig, que es miembro con derecho de voto en el Comité de Mercados Abiertos de la Fed, presentó este jueves sus argumentos y respondió preguntas del público en el Foro Económico de Nuevo México, en Albuquerque.