La 17 Conferencia de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ha tenido que lidiar con una agenda paralela impuesta por algunos sindicatos de izquierda de Chile, que cuestionan el despido de trabajadores de la administración pública.

Se redobló el sistema de seguridad para evitar que protesten en contra del presidente chileno, como ocurrió el pasado martes, cuando a la salida de la plenaria, los delegados se encontraron con la protesta de un grupo pequeños de trabajadores.

Arturo Martínez, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores de Chile, dijo que se considera convocar a un paro general. Sin embargo, fuentes sindicales, señalan que "es muy difícil llegar a acuerdos con los sindicatos patronales, que son muchos". Critican que el presidente Sebastián Piñera, hable de "empleo honesto" en vez de referirse al "empleo decente" de la OIT.

Dicen los sindicatos que es otra estrategia mediática de Piñera es haber ratificado el convenio 187 de la OIT, sobre salud y seguridad laboral. Mientras que funcionarios del gobierno, han señalado que se trata de un compromiso asumido tras la tragedia de los 33 mineros.