Montevideo. El Consejo de Banca Oficial del gremio bancario (AEBU) aprobó este viernes por 9 votos en 11 firmar el acuerdo con el gobierno para finalizar un conflicto que superó los tres meses e iniciar la negociación de un nuevo convenio colectivo.

El acuerdo alcanzado entre los bancarios y el Ejecutivo implicará la devolución por parte del Banco República del dinero descontado a los funcionarios en los días en los que realizaron paros distorsivos en el clearing de cheques (50% del jornal por cada día que tomaron medidas de esa índole).

Los funcionarios se comprometen a través del acuerdo a “autorregular” sus medidas de lucha, y ya no podrán afectar un único sector durante las huelgas.

Las medidas deberán tener “equilibrio” en las distintas unidades de los bancos. Y esto los obligará a dejar de lado la modalidad distorsiva que fue bandera en el último conflicto con el Banco República.

Si el banco devuelve el dinero en un plazo de diez días, comenzará la negociación. Si por alguna razón no lo hace, la paz sindical se terminará.

La salida del conflicto se logró gracias a la inesperada y estratégica alianza que formaron el Espacio 17 (MPP, comunistas y otros), y la Agrupación 98 (Articulación).

El Espacio 17 había liderado el conflicto desde el inicio junto a la lista radical 810. Sin embargo, en las últimas horas dejaron de lado las propuestas más duras y apostaron a una salida pacífica.

En esa misma línea venía desde el inicio la Agrupación 98, por lo que ambas corrientes coincidieron en la necesidad de aprobar el preacuerdo que se había firmado con el gobierno.

El saldo del conflicto para la Banca Oficial es la posibilidad de negociación y la devolución del descuento por los paros distorsivos. Ninguno de los reclamos por los cuales dio comienzo el enfrentamiento con el BROU está hoy sobre la mesa.

Durante la negociación paralela al conflicto, algunos de los reclamos habían sido atendidos en propuestas del gobierno, pero al no llegar a acuerdos en la negociación, fueron retiradas. Ahora los bancarios deberán negociar desde cero.

El grupo más radical del gremio, que había sido protagonista decisivo del conflicto, ahora está más solo que nunca. Además de haberse roto su estrategia con el Espacio 17, este viernes propuso que la decisión sobre la firma o no del preacuerdo fuera ratificada por una asamblea, ya que no lo comparten. Los integrantes de la nueva alianza no lo aceptaron.