Si bien las tarjetas de débito siguen siendo un instrumento de escasa penetración en el mercado local, el crecimiento económico, las campañas publicitarias y la extensión de la tecnología e infraestructura necesaria llevaron a que los uruguayos aumenten de forma considerable el uso de un medio de pago más eficiente que el dinero y los cheques en las compras del día a día.

Según muestran los datos difundidos ayer por el Banco Central (BCU), los comercios uruguayos registraron ventas por US$204 millones a través de tarjetas de débito en los 12 meses finalizados en junio, con un crecimiento de 87% respecto a igual período del año anterior.

De ese monto, US$144 millones correspondieron a compras con tarjetas de débito emitidas en la plaza local, mientras que US$60 millones se debitaron de tarjetas del exterior. El mayor crecimiento se registró en las transacciones de uruguayos, donde se duplicaron las ventas respecto al año móvil anterior (101,5%).

“La tarjeta de débito es considerada el medio de pago idóneo para la sustitución del efectivo, pues se asocia al consumo de bienes no duraderos”, señala el Banco Central en su reporte informativo del sistema de pagos minorista, correspondiente al cierre del primer semestre del año.

Si bien en el último año móvil el número de tarjetas de débito emitidas aumentó de 1,4 millones a 1,58 millones, eso representa un crecimiento de 12,7%, muy por debajo de la expansión de los montos pagados a través del instrumento.

El uso de plásticos como mecanismo para sustituir el dinero en transacciones de bajo monto es incentivado por las autoridades. “Su utilización promueve la bancarización y con ello la formalización de la economía, dos razones fundamentales para procurar su mayor penetración en el mercado”, señaló el BCU.

Tarjetas de crédito. Los montos transados por tarjetas de crédito crecieron 18,9% en los 12 meses finalizados en junio, respecto al año móvil anterior.

Los operadores locales tienen en circulación un total de 2,25 millones de tarjetas en la población local, con un aumento de 6,6% en los 12 meses relevados.

En promedio, se realizan por mes 6,02 millones de operaciones por un monto medio de
US$58 cada una. Si bien el monto promedio se mantuvo prácticamente incambiado respecto al primer trimestre de 2011 (US$57), el aumento de las operaciones mensuales fue de 15,8%.

Del cheque a la tarjeta. La tecnología es un factor determinante para la evolución de los medios de pago. Al cierre del segundo semestre había en Uruguay 13.157 Terminales de Punto de Venta (POS, por sus siglas en inglés), que se utilizan para procesar operaciones con tarjetas, con un crecimiento de 7% respecto al cierre de 2011.

Sin embargo, el BCU señala que con la tecnología no alcanza. Es fundamental también “la evolución de las preferencias de los consumidores” y los “esfuerzos de los agentes”. En tal sentido, identifica que los uruguayos están evolucionando en su utilización de instrumentos desde el cheque, “un instrumento costoso, con riesgo alto e ineficiente”, a los plásticos.

De hecho, al fuerte aumento de las tarjetas de crédito y débito en la plaza local se contrapone una caída de 3% en la utilización de cheques durante 2011.

Las principales razones para sustituir cheques y dinero por tarjetas por parte de la población local son “el crecimiento económico, las campañas publicitarias y la expansión de infraestructura física” y un incipiente crecimiento de la bancarización”.

Pero ese proceso se da de forma más lenta que en el resto del continente. Mientras que en Latinoamérica “la mitad de las operaciones de pagos se realizan mediante tarjetas”, en Uruguay alcanza apenas 9,85%.