El presidente de Fedecámaras, Noel Álvarez, expresó este martes que no habrá control o persecución que pueda evitar el efecto de la devaluación en los costos de producción y en el incremento de los precios de los productos. "Es una realidad implacable con la que se va a enfrentar el gobierno. De esos 3.089 artículos que venían a Bs.F. 2,60 por dólar, a lo único que se podría aspirar es que mantengan sus precios hasta que se terminen los inventarios, incluso sin tomar en cuenta los costos de reposición", expresó Álvarez tras el primer directorio de 2011.

Pero indicó que es "imposible" pedirle a los empresarios que mantengan el precio establecido cuando se está devaluando la moneda en 65%. Aseguró que deben darse encuentros entre el gobierno y los diferentes sectores para llegar a acuerdos en el tema de los precios. "Esto debe ser en el marco del diálogo, no de persecución o estableciendo unilateralmente los precios", señaló el directivo.

Criticó el anuncio de crear una superintendencia de costos y precios, "parecida a la Conacopresa", (Comisión Nacional de Costos, Precios y Salarios) de gobiernos anteriores, y aseguró que los nuevos controles amenazarán la variedad de oferta en los mercados.

Álvarez consideró que en el mensaje anual del presidente de la República, Hugo Chávez, en la Asamblea Nacional, no se incluyeron los problemas que aquejan a los venezolanos. Entre ellos, la inseguridad y muertes violentas, reducción del déficit de viviendas, que sigue en casi dos millones de unidades, y los resultados de las empresas que han sido expropiadas por el Estado. "Cada vez es más difícil contar con materiales de construcción, tenemos servicios públicos y vías de comunicación deteriorados", dijo Álvarez.

El directivo criticó que no se haya dado respuesta sobre la inflación de 27,2%, "la más alta del mundo", el decrecimiento de la economía nacional y las dos devaluaciones que se produjeron en un año. "Y podríamos tener decrecimiento este año otra vez".

Recordó que en 2010 se emitió nuevamente deuda externa en medio de grandes ingresos por renta petrolera, que no se ven traducidos en nuevas inversiones.

"El barril de petróleo lo calcularon en US$40, con un manejo discrecional por parte del Gobierno de alrededor de US$30.000 millones", expresó Álvarez.

Destacó que la crisis eléctrica de 2010 no ha sido superada y que los presuntos responsables por la pérdida de alimentos de Pdval aún no han sido sentenciados.