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''Efecto Jolie'' aumenta consultas por extirpación preventiva de mamas
Viernes, Octubre 21, 2016 - 09:40

Cirugía reconstructiva permite una mejora en la calidad de vida de las mujeres víctimas de cáncer.

El rostro de Angelina Jolie se transformó en un emblema contra el cáncer, luego que en 2013 diera a conocer la realización de una doble mastectomía para prevenir y disminuir el riesgo de contraer esta enfermedad, que acabó con la vida de su madre tiempo atrás. La decisión de la actriz marcó un hito no sólo en la sociedad, sino también el área de la salud, generando así el ahora denominado “efecto Jolie”.
 
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, cerca de 15 millones de personas habrán muerto de cáncer en 2035. Sólo este año, se diagnosticará a 246.660 y 61.000 mujeres de cáncer invasivo e in situ, respectivamente, según la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica.
 
El panorama se repite en países como Chile, donde el cáncer de mamas se posiciona como una de las primeras causas de muerte. De hecho, cada tres horas, una chilena es diagnosticada con esta enfermedad y a diario tres mujeres pierden la lucha contra este enemigo “silencioso”.
 
Según la Sociedad Chilena de Cirujanos Plásticos (SCCP), el “efecto Jolie” impulsó a que cada vez más mujeres investigaran acerca de cómo prevenir y detectar precozmente el cáncer de mamas. En este contexto, aumentaron considerablemente las consultas a los cirujanos plásticos, principalmente aquellos que tienen relación a casos de extirpación preventiva, para disminuir el riesgo de desarrollar esta enfermedad.
 
De acuerdo a la presidenta de la asociación, Montserrat Fontbona, actualmente las opciones de reconstrucción mamaria entregan excelentes resultados de forma segura a las pacientes y han demostrado una mejora en la calidad de vida de las mujeres víctimas de esta enfermedad.
 
En la actualidad, se practican dos tipos de reconstrucciones, tras la mastectomía o extirpación de la mama. La primera es aquella que se realiza de forma “inmediata”, es decir, en la misma cirugía en que se ha extirpado el tumor o, como en el caso de Angelina Jolie, cuando se ha realizado de forma preventiva. Es una de las más comunes, ya que permite mantener la apariencia de las mamas. Por eso la confianza de cada vez más chilenas, al solicitar una extirpación preventiva, ya que prácticamente no deja secuelas visibles.
 
La segunda es la “diferida”, que se realiza semanas o meses después de la intervención, en un segundo tiempo quirúrgico. Este procedimiento es posterior a la cicatrización interna y el tratamiento completo que haya decidido realizarse la paciente.
 
El tipo de reconstrucción dependerá del cáncer, las preferencias específicas de la paciente y del cirujano. Es así como se puede reconstruir la mama con el propio tejido (autólogo) o con implantes de silicona, lo cuales pueden estar precedidos de un periodo de expansión de la piel, en caso de ser necesario. Técnicas que en la actualidad evitan grandes cicatrices en el cuerpo de las pacientes.
 
“Los actuales beneficios de la reconstrucción mamaria están ampliamente demostrados y existen múltiples estudios que los avalan. Las mujeres que pasan por este procedimiento muestran mejorías en su autoestima, relaciones interpersonales y vida sexual. Sienten que recuperan su identidad femenina y se sienten bien con su cuerpo, lo que es fundamental para toda persona, aún más tras un cáncer de mama”, afirmó Fontbona.
 
La SCCP recomendó informarse acerca de los especialistas acreditados y recintos habilitados en nuestro país que pueden realizar cirugías plásticas de carácter reconstructivo. Esto con el fin de disminuir los riesgos que conlleva este tipo de intervención.
 
El período de recuperación tras este procedimiento dependerá de la técnica utilizada, así como de la propia paciente. Sin embargo, la mayoría de los casos presentan un alto grado de satisfacción respecto a los resultados.

Autores

Biobiochile.cl