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El escarabajo que inspira la seguridad en cajeros automáticos
Lunes, Mayo 12, 2014 - 16:25

Un equipo de científicos convirtió la extraña habilidad de defensa utilizada por un insecto en tecnología anti-robo. El nuevo sistema busca que quien salga lesionado sea el billete y, si es posible, el ladrón. Los billetes quedarían manchados por la sustancia de manera que no podrían ser utilizados y resultarían fáciles de identificar.

La tecnología suele aprender de la naturaleza para mejorar sus métodos o innovar. En este caso, un equipo de químicos de la Universidad de Zurich estudió el método de defensa del escarabajo bombardero y lo aplicó como método anti robos para cajeros automáticos.

Esta especie de escarabajo tiene en su cavidad abdominal dos espacios donde retiene compuestos líquidos: la hidroquinona y el peróxido de hidrógeno. Al unirlos, generan una reacción química que hace que la sustancia eleve su temperatura y se evapore parcialmente.

El resultado es un gas que llega a quemar la piel humana, informó la revista The Atlantic. Es en este escarabajo que se inspiraron los investigadores, quienes publicaron su estudio en la revista científica "Journal of materials chemistry". Se trata de una tecnología que podría ser aplicada a los cajeros automáticos en reacción a una manipulación indebida de ellos.

Actualmente existe un sistema de defensa aplicado a los cajeros que consta de rociar con espuma caliente a quien intente robar los cajeros. El nuevo sistema busca que quien salga lesionado sea el billete y si es posible el ladrón. Dichos billetes quedarían manchados por la sustancia de manera que no podrían ser utilizados y resultarían fáciles de identificar.

El sistema se basa que en una de las cámaras internas del cajero se depositaría peróxido de hidrógeno y en la otra, dióxido de manganeso, para que la mezcla sea menos agresiva. De cualquier manera, también se elevaría la temperatura del compuesto y sería disparado hacia el ladrón y al interior del cajero.

Los líquidos estarían separados por una película fina que se rompería al aplicar fuerza bruta para acceder al cajero. La idea, además de inutilizar por unos momentos al criminal, es teñir los líquidos con el fin de que el dinero contenido pierda su valor y marcar al ladrón con algún color fácilmente identificable por medio de nanopartículas.

Autores

El Observador