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¿Emprendedor o Freelance? Entérate en qué perfil encajas
Martes, Septiembre 13, 2016 - 14:26

Existen diferencias muy puntuales que denotan la realidad de ambas personalidades.

Excelsior.com.mx. ¿Cuántas veces nos hemos topado con un freelancer que cree ser emprendedor? Tal vez varias, pero ¿por qué sucede? Ambas ocupaciones y personalidades se prestan a confusiones, pero llegó el momento de desmentirlas.

Existen diferencias muy puntuales que denotan la realidad de ambas personalidades:

Un freelancer vende su tiempo. Si a ti te pagan por trabajar ciertas horas o para crear un proyecto, alguien te está contratando. Por lo tanto, no eres un emprendedor porque no eres tu propio jefe, aunque tengas más flexibilidad de horarios y no estés atado a una oficina.

Si un freelancer deja de trabajar deja de tener flujo de dinero. Aunque tengas una personalidad emprendedora, si al final dejas de trabajar, ese día llegará a ti menos dinero.

Con un negocio, las cosas suceden. Un emprendedor, en cambio, construye una organización en la que incluso si se va un fin de semana o dos, no pasa nada. El negocio sigue adelante y no deja de percibir ingresos. La razón es sencilla: a él no le están pagando por su tiempo, sino por generar otro tipo de resultados.

"El emprendedor aspira a construir un modelo de negocio que no dependa de él, sino que él mismo se convierta en un líder que guíe al equipo para que las cosas sucedan”, explica Juan del Cerro, especialista en emprendimiento social y fundador de Disruptivo.tv.

Pero, ojo, no hay que confundir este último escenario con el de un empleado. Si bien un trabajador puede irse de vacaciones y no dejar de percibir su salario, la diferencia entre él y un emprendedor es que éste último es dueño de un negocio que, en teoría, cada vez vale más y le genera más dinero; caso contrario con un empleado que tiene un valor fijo en el mercado.

Por supuesto que en muchas ocasiones en un inicio los emprendedores parecen ser más freelancers que empresarios, pero según Juan del Cerro, la diferencia estriba en sus metas: “hacia donde van y cómo están haciendo las cosas” es el valor agregado.

Recuerda que ninguno es mejor que otro. Los dos modelos son distintos y funcionales en diferentes áreas y momentos, sin embargo, es importante no confundir situaciones.

Imágenes | Unsplash

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Dinero en Imagen (Excélsior).