El Aeropuerto Arturo Merino Benítez de Santiago, el principal terminal aéreo del país, duplicará su capacidad pasajeros en los próximos cuatro años, al cabo de las tareas de modernización y ampliación que ya están en curso. La pujanza económica de las últimas décadas ha transformado a Chile en un polo de atracción tanto para la inversión extranjera como para el turismo, lo cual se ha traducido en un aumento exponencial del tráfico de pasajeros.

Durante los próximos cuatro años se construirá un nuevo terminal de más 200.000 metros cuadrados. El proyecto, que demanda una inversión de alrededor de US$900 millones, aumentará la capacidad del aeropuerto de 16 millones de pasajeros en 2014 a 30 millones en 2020, con la posibilidad de expandirla a 45 millones de pasajeros más adelante.

La tarea de modernizar el aeropuerto siguiendo estándares que sean compatibles con la sustentabilidad medioambiental quedó en manos del consorcio Nuevo Pudahuel, formado por las empresas Groupe ADP, (45%), VINCI Airports (40%) y Astaldi Concessioni (15%). 

Chile lidera el ranking de riqueza de América Latina, con un producto interno bruto medido por la paridad de poder adquisitivo (PPA) de US$25.583 por habitante en 2017, según el Fondo Monetario Internacional. 

El sistema de fachada aplicada en el aeropuerto consiste en una doble estructura metálica, con aislamiento térmico, y revestidos por placas cementicias Aquapanel® Cement Board Outdoor en el exterior, con los complementos Aquapanel y placas de yeso cartón de Knauf en el interior. 

El dinamismo económico ha ido de la mano de un auge del turismo. En 2017 se transportaron unos 22,3 millones de pasajeros tanto en vuelos nacionales como internacionales, un alza del 11,1% frente al año previo, según datos de la Junta de Aeronáutica Civil de Chile.

Una de las empresas que participa en la modernización del aeropuerto es Knauf, una firma alemana líder en materiales de construcción con más de 220 fábricas en más de 80 países y presencia en Europa, Estados Unidos, América del Sur, África y Australia.

“Es un orgullo poder participar en la obra más importante en ejecución en este momento en Chile”, dice Roberto Rojas, gerente comercial de Knauf Chile. El acuerdo para el aeropuerto asciende a un volumen cercano a los 250.000 metros cuadrados de placas de yeso para tabiques interiores y unas 60.000 placas de cemento Aquapanel® para las fachadas y otros productos complementarios, que serán suministrados en un período de dos años, añade.

El sistema de fachada aplicada en el aeropuerto consiste en una doble estructura metálica, con aislamiento térmico, y revestidos por placas cementicias Aquapanel® Cement Board Outdoor en el exterior, con los complementos Aquapanel y placas de yeso cartón de Knauf en el interior. Este sistema es una solución ligera de bajo espesor que logra a la vez una gran aislación acústica, aislación térmica y ahorros de energía importantes, cumpliendo además con altos estándares de protección al fuego.  Los sistemas Aquapanel® son 100% resistentes al agua y climas adversos, duraderos y estables. Se adaptan muy bien a las zonas con actividad sísmica debido a su bajo peso y flexibilidad.

En materia de sustentabilidad, las placas Aquapanel usan un 50% menos de energía primaria y hasta un 30 por ciento menos de emisiones de dióxido de carbono por metro cuadrado de área de fachada, en comparación con un área similar de ladrillo y bloque.

Knauf lleva más de 16 años en Chile y es actualmente el principal fabricante de placas de yeso de América Latina. La compañía trabaja con un horizonte de largo plazo en los países y mercados donde opera. Con la adquisición de la compañía Novochile en 2017, con su planta de fabricación de placas de yeso en la ciudad de Coquimbo y sus activos de mineral de yeso, Knauf se convirtió en productor nacional de gran importancia para el mercado chileno.

Ello responde también al crecimiento de la economía chilena y del turismo en el país, lo cual se refleja en las tareas de expansión del aeropuerto. Chile fue elegido recientemente como el mejor destino donde viajar en el mundo en 2018 por la editorial de guías de viajes Lonely Planet. Asimismo, en 2017 fue distinguido, por tercer año consecutivo, como el “Mejor Destino de Turismo Aventura de América del Sur” en los World Travel Awards.