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Frank Sinatra: el centenario de la voz
Sábado, Diciembre 12, 2015 - 14:50

Para su hija mayor, la también cantante Nancy, la historia de su padre es la encarnación del sueño americano.

Con fórceps y agonizante, un 12 de diciembre de 1915 llegó al mundo Francis Albert Sinatra en la cocina de un pequeño departamento de Hoboken, Nueva Jersey, Estados Unidos. El parto de Natalina Maria Vitoria Garaventa, mejor conocida como Dolly, una mujer de talla pequeña, se complicó. 
 
La partera encargada pidió ayuda a un médico, quien tardó varios minutos en llegar al hogar de esa familia de inmigrantes italianos. Para poder sacar al bebé del vientre de la madre, el médico usó un fórceps. Tras un traumático jaloneo, por fin salió, pero al parecer sin vida, pues su piel estaba azulada. 
 
El utensilio metálico cortó la cara, el cuello y la oreja del lado izquierdo del recién nacido, quien pesó alrededor de cinco kilogramos.
Su abuela, al ver que no daba señal de vida, lo tomó entre sus brazos y lo metió debajo de la llave del agua del fregadero y gracias a esa acción pudo escucharse el primer tono de voz de Frank Sinatra.
 
Gracias a una técnica autodidacta y a una inquietante prestancia física que siempre le distinguió en escena, el niño del nacimiento complicado llegó a convertirse en un cantante reconocido mundialmente como “La Voz”, ubicándose como el mejor intérprete del mundo en el siglo XX. 
 
Para su hija mayor, la también cantante Nancy Sinatra, la historia de su padre es la encarnación del sueño americano.
 
Aunque bravucón y relacionado con la mafia, mujeriego por debilidad (se casó cuatro veces: Nancy Barbato, Ava Gardner, Mia Farrow y Barbara Marx; y tuvo varios affaires con estrellas de Hollywood como Lauren Bacall y Marilyn Monroe); amante del whisky Jack Daniels y siempre con cigarro en mano, fue un padre devoto y un hombre comprometido con ideales. 
 
Luchó contra la discriminación hacia los negros, trabajó en favor de sus derechos. Fe de ello es la entrañable amistad que entabló con el reconocido artista de color Sammy Davis Jr.  Además, promovió la integración de los inmigrantes y realizó presentaciones para ayudar a los niños más desfavorecidos del planeta.
El joven Sinatra amó la música, pero nunca aprendió a leer partituras ni a tocar algún instrumento. Le gustaba la ópera, las grandes bandas y lo que más disfrutaba era escuchar a los crooners de su tiempo: Rudy Vallee, Russ Columbo, Bob Eberly y Bing Crosby. 
 
Éste último fue su héroe, al grado de desear cantar como él. Pasaba horas ensayando sus canciones. Un día, su madre logra reunir US$65 y le regala un micrófono y un amplificador, artefactos con los cuales entró en el negocio de la música.
 
A lo largo de su carrera, Sinatra graba alrededor de mil 400 canciones y 59 discos; filmó sesenta películas y fue productor de ocho. Estuvo nominado a 34 Grammy y ganó 11; en 1965 recibió el de Trayectoria y en 1994 el de Leyenda.
 

Autores

Excélsior/ LifeStyle