Pasar al contenido principal

ES / EN

Funko pop: Un coleccionable para todos
Miércoles, Septiembre 25, 2019 - 15:00

Su sencilla base lo ha hecho adaptable a toda película, serie y persona real que se cruce en su camino, una de las claves en su imparable popularidad.

Son cabezones. Los ojos son dos círculos negros, sin expresión. Las naricitas, pequeños triángulos. No tienen boca. Sus cuerpos, iguales en proporción con su plástica macrocefalia, son pequeños pero muy detallados. Los pies se apoyan a veces en una base con el nombre de la franquicia a la que pertenecen. Y algo importante: no son juguetes, son coleccionables. Estas figuras de plástico son uno de los objetos de moda, cada vez tienen mayor presencia y son una máquina de facturar porque apuntan a dos de los grandes valores comerciales del mundo actual: el fanatismo y la nostalgia.

Simba, Bart Simpson, Batman, Freddie Mercury, Harry Potter, Tokio de La Casa de Papel, Darth Vader, Justin Bieber, El Pájaro Loco, Eleven de Stranger Things, Justin Bieber, El Chavo, Frodo Bolsón, Daenerys Targaryen, Gokú, Iron Man, He-Man, la princesa Diana, El Rayo McQueen, Michael Jordan y hasta Edinson Cavani tienen su versión Funko. Hay más de 6000 modelos diferentes en el mundo, por lo que el coleccionista más obsesivo tiene que tener los bolsillos llenos y los cuartos de su casa vacíos.

La empresa que los fabrica tiene su sede en Everett, estado de Washington, en el extremo noroeste de Estados Unidos. Se fundó a fines de la década de 1990, pero no logró dar pie con bola y para 2005 estaba al borde del cierre. Fue entonces que aparecieron tres inversores, que volvieron a apostar por la empresa que fabricaba objetos de colección, e inspirados por el estilo de dibujo japonés chibi, concibieron a los Pop.

Aparecieron por primera vez en 2010, con una colección basada en los superhéroes de la editorial DC, como Batman. Cuando los mostraron al público, los coleccionistas hardcore y clientes de Funko les dieron la espalda. Pero atrajeron a otros segmentos que no coleccionaban habitualmente, como las mujeres.

De ahí fue todo ascenso, al punto que esta semana Warner anunció que compró los derechos para hacer una película sobre estos muñecos, como ya hizo con los Lego. Desde hace unos tres años, son la obsesión de coleccionistas y no coleccionistas, y Uruguay no está fuera de la tendencia. 

El periodista y escritor Ignacio Alcuri tiene, según la lista que lleva en una aplicación de Funko, exactamente 100 de estas figuras junto con su esposa. Las primeras que adquirió, hace unos cinco años, fueron las de la serie de televisión Hannibal, porque eran las únicas figuras coleccionables de ese programa que tanto le gustaba. “Me parecían raros, estos cabezones, pero en cuanto tenés uno es como una represa que se rompe y querés más. A veces son lo único que hay de una serie o una película. Y son distintos a las figuras tradicionales, porque no son tan caros, no son tan grandes y son lindos”, explicó.

Mario Dittrich, uno de los responsables de la tienda XUruguay, una de las que cuenta con más oferta de Funko Pop en Montevideo, apunta que la política de la empresa ha sido una de las claves del éxito. “Ellos dicen que siempre va a haber al menos un fanático de algo”, y con ese criterio, van a buscar todas las licencias posibles para engordar su biblioteca de personajes plásticos.

Algo similar opina Alcuri, que marca en esa variedad uno de los puntos fuertes de estos objetos, además de la paridad. “Esos ojos negros, el tamaño. Tienen una estandarización. Y si bien creo que con algunos casos como los de Los Simpson no son lindos justamente por esas caras particulares, cuando la base son personajes humanos funcionan muy bien, y a veces tienen muñecos de cosas que ni te imaginás que puede haber”.

Uno para todos

Debajo de un edificio en Pocitos hay un pequeño local comercial que tiene en su vitrina una versión crecida de un Funko Pop. La versión cabezona de Harry Potter, con sus lentes, su cicatriz, su túnica y su escoba, advierte que estamos ante una tienda especializada. Darkside Bros se presenta como la “tienda Funko” de Uruguay, y razones tienen. Son el ejemplo patente de que hay figuras que uno ni se imagina, como el personaje de Eddie Murphy en Un príncipe en Nueva York.

El 70% del local lo ocupan los Pop, y sus responsables, los hermanos Fernando y Marcelo Zaha, aseguran que hoy tienen unos 650 modelos en stock, aunque los disponibles varían constantemente. “No te da paz esto, porque todas las semanas aparece algo nuevo”, dijo Fernando, que explicó que son visitados tanto por coleccionistas tradicionales como por casuales, que vienen a buscar figuras puntuales.

Marcelo agregó: “traemos pocos de cada uno, pero siempre tenemos. La idea es no saturar, que haya variedad pero no cantidad, entonces te hacemos también venir a buscarlo rápido”.

Dittrich explica que “el que se lleva uno siempre se termina llevando más, están pensados para que no te conformes con uno solo”, y agrega que al contrario que en el pasado, estos objetos son buscados tanto por adultos (el público tradicional de los coleccionables) como por niños tan pequeños como de 5 años. Aunque la mayoría, aclara, rondan los 30 años.

Otra cualidad particular de la popularidad y permanencia de los Funko Pop es que más allá de ser una moda, también le ha permitido mantenerse es su capacidad de reinventarse y colgarse a lo que sea que sea popular en el momento. Siempre hay una nueva línea, una nueva versión de un personaje o alguna nueva licencia para apuntar a otro público, o recapturar al que ya colecciona.

Alcuri contó que al principio, la empresa apuntó a la nostalgia con líneas sobre, por ejemplo, el dibujo animado Betty Boop, pero luego, como diferencial, buscaron “abrir la cancha”. En un mundo donde las grandes franquicias y las series de televisión dominan el cine y la cultura popular, Funko encontró su mina de oro.

Las novedades llegan a las tiendas uruguayas todos los meses, y a veces, con diferencia de semanas. Y los locatarios intentan replicar a su manera una de las dinámicas comerciales de los Funkos: las versiones exclusivas de convenciones como las Comic Con o que solo se venden en una determinada cadena de tiendas o supermercados estadounidenses.

XUruguay, por ejemplo, tiene acceso exclusivo a algunas de esas versiones, como los de la New York Comic Con. La intención, según Dittrich, es disponer para los coleccionistas locales de lo que de otra forma no se podría encontrar en Uruguay, y que suben de valor en cuanto salen al mercado porque dejan de fabricarse.

Los hermanos Zaha han ido incluso un paso más allá, y tienen contacto directo con los distribuidores oficiales de Funko, con acceso a figuras exclusivas como un Thanos (el villano de los Vengadores) gigantesco, o un Freddie Mercury de la colección Diamond. Para ellos, que en su primer encargo solo trajeron dos modelos, es la demostración del crecimiento que han tenido estas figuras entre el público y en la importancia que tienen para ellos en el local.

“Esto no para nunca, le interesa a gente de todas las edades y siempre hay algo nuevo. Nosotros ya sabemos lo que va a salir en seis meses, aunque no lo podamos anunciar, y siempre hay algo especial”, explican los Zaha, que tienen solo algunos Funko propios, versiones exclusivas, y otros que han sido firmados por figuras que han visitado convenciones en Uruguay, como uno de los Power Rangers y algunos de Star Wars.

“Antes se veía como una rareza, hoy los tienen hasta lo que no coleccionan. En las casas o en las oficinas, la gente tiene uno ahí a la vista”, concluye Dittrich. “Los ponen en los autos, en los lockers”, agrega Fernando Zaha. “Hemos llegado a tener colas en la puerta los días que salen figuras nuevas, como el Freddie Mercury del show de Wembley en 1986. Se replica acá lo mismo que ves en las tiendas de Funko de cualquier parte del mundo”.

Los más buscados:

El pasado Día del niño, a lomos del lanzamiento de la tercera temporada de la serie en julio, las figuras de Stranger Things fueron de las más solicitadas por los compradores, al igual que las de El Rey León, dado el estreno de su nueva versión en los cines locales durante julio. Hay otras como Game of ThronesLa casa de Papel o The Walking Dead que con los estrenos de nuevas temporadas tienen sus picos.

La franquicia con mejor volumen de venta a lo largo del tiempo es Marvel, gracias a la popularidad de las versiones cinematográficas de sus superhéroes, y a los múltiples estrenos de cada año, así como Harry PotterDragon Ball y el videojuego Fortnite, este último entre los niños, son otras de las más populares.

Los personalizados:

Pueden comprarse Pops en blanco (masculinos y femeninos) y personalizarse. En Darkside cuentan que son un regalo popular para el Día de la madre, con los niños recreándolas en ese formato, y saben de un artista local que diseñó a Eduardo Mateo y tomó un molde para replicarlo. En un bar montevideano se encuentra también una versión Funko Pop de Jaime Roos.

Autores

Nicolás Tabárez/ El Observador