Asunción. Hay que “dejar de lado el regalar cosas que al final no ayudan a la producción. Tenemos que hacer que realmente el pequeño y mediano productor llegue a ser un productor, que comercialice su producto, que genere renta, que garantice su alimentación, su producción y su salud”, señaló el futuro ministro de Agricultura y Ganadería, Denis Lichi, tras la inauguración oficial de la Expo 2018.

Las afirmaciones de Lichi hacen alusión a lo que previamente había mencionado el presidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), Luis Villasanti, en su discurso inaugural de la Expo.

“Seamos claros, para luchar contra la pobreza es mejor crear oportunidades para salir de ella, permitiendo que todos sientan el orgullo de haber construido su prosperidad con el trabajo digno y honesto, dejando progresivamente de lado el asistencialismo, que convierte en mendigos a nuestros conciudadanos”, dijo.

El futuro titular del MAG coincide con ese planteamiento, así como con la necesidad de trabajar en diálogo con todos los sectores, pero con énfasis en el pequeño productor, que es el que más necesita de la institución.

“Básicamente lo que le manifestamos al presidente de la ARP son nuestras ganas de colaborar con ellos. Vamos a seguir dándole ese marco legal para que ellos se sientan seguros y continúen invirtiendo en nuestro país. Le manifesté las ganas del futuro gobierno de trabajar con los pequeños productores. Desarrollar más el campo, distribuir mejor la riqueza, tratar de hacerles llegar a los pequeños productores esa oportunidad para que ellos también puedan crecer”, añadió.

Consultado sobre la producción agrícola y cómo conseguir que haya hortalizas nacionales todo el año, el futuro secretario de Estado espondió que es un tema que se estará trabajando durante su administración, primeramente con un censo agropecuario para saber con números certeros con qué productos se cuenta y en qué localidades.

“No tenemos una radiografía actual de cómo estamos. Por eso, el año que viene tenemos que hacer sí o sí el censo agropecuario. A partir de ahí vamos a mapear y vamos a ver cuál es la zona donde conviene que se plante tomate, vamos a trabajar para tener las mejores semillas, mejoramiento del suelo que está muy degradado”, indicó.

Sostuvo también que, por ejemplo, hay producción de papas para 45 días al año, cebolla para 35, tomate para 160. “Eso significa que tenemos que importar para poder satisfacer la demanda. Primero tenemos que producir lo que necesitamos consumir”, puntualizó.