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Germán Doin: "Debemos dejar de enseñar desde el miedo"
Lunes, Agosto 31, 2015 - 08:38

El cineasta interesado en la transformación de la sociedad a través de las experiencias educativas habló sobre su trabajo y de la Semana Internacional de las Educaciones Alternativas (SEA).

“Todos hemos sufrido las múltiples formas de disciplinamiento y coerción que ejerce la escuela formal en nuestros cuerpos, en nuestras mentes, en nuestras manos. Por eso es importante promover otras formas de conocimiento, otras formas de acercarse a los saberes, no simplemente la que tradicionalmente hemos venido implementando en el país donde los estudiantes son pasivos y el maestro es el gran conocedor. Por eso debemos buscar alternativas a este modelo de educación”, anota Julián Gómez, profesor de colegio en la localidad 19 -Ciudad Bolívar- en Bogotá, quien asistió a la Semana Internacional de las Educaciones Alternativas (SEA), organizada por la Secretaria de Educación, y ‘La Red de Educación Alternativa’.

La apuesta pedagógica contó con la participación de investigadores, expertos y maestros internacionales como Teresita del Niño Jesús Garduño Rubio de México, Martin Macwan de India y Jerry Mintz de Estados Unidos. Compartieron con sus pares colombianos y estudiantes interesados en la educación, sus experiencias en métodos pedagógicos alternativos. El Espectador consultó a Germán Doin, cineasta, realizador visual y representante de ‘La Red de Educación Alternativa’ (Reevo). 

-Usted dirigió el proyecto y la película  ‘La Educación Prohibida’, una apuesta visual que se volvió viral hace tres años. ¿Qué ha sucedido desde aquella época con las personas que participaron en el proyecto?
 
‘La Educación Prohibida’ fue un éxito en las redes sociales. Desde el año de lanzamiento hasta hoy se sigue viendo con mucho interés en diferentes países de Latinoamérica, entre ellos Perú, Chile y Argentina. Desde entonces venimos dedicándonos en nuestro colectivo ‘La Red de Educación Alternativa’ (Reevo) en construir, fortalecer y difundir formas de educación.
 
-Entonces no han parado de investigar….

 
Investigamos sobre las formas de educación alternativas al sistema tradicional; la educación popular, la formación en el hogar, la educación campesina, la educación sin escuela, por mencionar algunas, ya que existen muchas corrientes que han venido tomando fuerza en los últimos años en América Latina.
 
-¿Cuéntenos cómo surge la idea de realizar este evento en Bogotá?
 
He participado en cientos de congresos y eventos especializados en el campo educativo. En muchos de ellos, he coincido con el secretario de Educación en Bogotá, Óscar Sánchez, con quien hemos hablado mucho sobre la forma en que la educación construye la ciudadanía. Es así como luego de varias discusiones que datan desde el mes de octubre del año pasado, junto a diversas organizaciones sociales de la ciudad, surge la idea del evento.
 
-¿Cuántas personas esperan que acudan a las actividades de la SEA?

 
Cerca de 2.000, que esperamos participen de diversos sectores de la ciudad y expongan muchas dudas.
 
-¿Qué tan frecuente es que los organismos gubernamentales encargados de la educación en Latinoamérica apoyen estás iniciativas?
 
Es muy complejo y por supuesto no son los únicos responsables. Hay experiencias de gobiernos que haciendo uso de las políticas públicas han buscado fortalecer la educación alternativa, algunos no han podido porque la cultura escolar es muy fuerte, y se dificulta innovar o cambiar esa rigidez.
 
En la mayoría de los Estados de la región hay poco interés en apoyar a la educación popular, pero hay muchos lugares en donde sí existe esa búsqueda, en ciudades como São Paulo y Buenos Aires, existen experiencias muy interesantes. También podríamos señalar el interés del secretario de Educación de Bogotá, Óscar Sánchez, de una búsqueda de fomentar una mejor forma para enseñar y aprender.
 
-¿Por qué los métodos de la educación alternativa han venido tomando una gran fuerza en América Latina?
 
Porque a los ciudadanos sí les interesa superar las limitaciones de la escuela tradicional. Es allí donde está la apuesta, no solamente trabajar desde arriba, desde los espacios de poder sino desde otras partes.
 
-Cuéntenos más del evento…
 
Hay varios referentes de lo que se conoce como educación democrática, donde se desafían las lógicas de poder al interior de la escuela. Hay experiencias donde los estudiantes toman decisiones sobre las normas, tienen comités de organización o uno de los movimientos más grandes. También podría identificarse la ‘escuela sin directivos’, que ha venido tomando mucha fuerza en el mundo. En realidad en el evento se evidencian muchas corrientes, una gran diversidad. 
 
-Como realizador visual, ¿cómo relaciona el cine y las formas de educación alternativa?
 
Muchas formas de la educación alternativa, buscan tener formas más activas de aprendizaje, es allí donde lo visual cobra un lugar importante. En muchas de las experiencias de educación alternativa, hay un diálogo constante. He promovido que en la SEA se incluyan la visita de realizadores de cine y en sus primeros días, vamos a tener la proyección de películas y documentales en el Centro de la Memoria que evidencian las apuestas de educación alternativa existentes.
 
-¿Qué relación puede existir entre educación y justicia social?
 
La educación democrática y la educación popular tienen en común la búsqueda de justicia social. Entendemos las apuestas de la educación alternativa como aquellas que buscan construir otro mundo posible, distinto, donde no haya violencia, inequidad, ni  explotación de unos a los otros. Hay una apuesta por construir relaciones diferentes en la escuela, dejar de negar a los estudiantes su personalidad, sus deseos, su creatividad, su ser. Debemos dejar de enseñar desde el miedo como se hace en la escuela formal, porque no estamos haciendo más que reproducir las lógicas del poder convencional, que terminan ayudando a reproducir la injusticia social. Uno de los caminos que hay que tomar -hay muchos otros- es empezar a fomentar la educación para la convivencia, para el trabajo en equipo, para que no se plantee la competencia y la negación del otro.

Autores

ELESPECTADOR.COM