Bruselas. El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, visitará este domingo Haití para reunirse con los líderes del país y los damnificados tras el fuerte terremoto del 12 de enero, que causó la muerte a cientos de miles de personas.

Las oficinas de la ONU en Puerto Príncipe colapsaron junto con cientos de otros edificios por el terremoto de magnitud 7, y el jefe de la misión del organismo en Haití, Hedi Annabi, perdió la vida, además de un centenar de funcionarios.

Ban visitará Puerto Príncipe y se reunirá con el presidente haitiano, René Preval, y el primer ministro Jean-Max Bellerive, informó el portavoz Martin Nesirky.

También se entrevistará con líderes de la fuerza de paz de la ONU en Haití, conocida como Minustah.

El viaje de un día será el segundo del jefe de la ONU a la empobrecida nación caribeña desde que el sismo devastó la capital y demolió los cuarteles de Minustah, en el desastre natural más letal que afectó a Naciones Unidas en toda su historia.

El ex representante especial de la ONU para Haití Edmond Mulet fue enviado al país para asumir el control de la policía y la fuerza militar de Naciones Unidas tras la muerte de Annabi.

"El secretario general también visitará un campamento para desplazados internos y hablará directamente con haitianos que aún sufren las debilitantes consecuencias del terremoto", indicó Nesirky.

La fuerza de la ONU en Haití fue reforzada en enero, cuando el Consejo de Seguridad acordó por unanimidad incrementar el número en 3.500 efectivos, a 12.651.

El mandato busca proveer seguridad en Haití y asumir el liderazgo de los esfuerzos de ayuda internacional cuando se retiren las tropas estadounidenses y extranjeras.

Mulet dijo previamente en la semana que posiblemente será imposible saber con exactitud cuántas personas murieron por el sismo, pero que creía que la cifra no era menor a 220.000 o 230.000.

Naciones Unidas ha estado recaudando dinero para ayudar en la reconstrucción del país, pero tiene problemas para levantar los fondos necesarios, dijo el jueves el jefe de la asistencia humanitaria del organismo, John Holmes.