Jacksonville. El huracán Dorian avanzó este sábado hacia el noroeste y cruzó lentamente el océano Atlántico en dirección a los estados de Georgia y las Carolinas en Estados Unidos, mientras Florida continúa en alerta.

Las autoridades de las localidades ubicadas a lo largo de la costa este de Florida pidieron a los residentes que se mantengan alertas, aunque los últimos pronósticos indican que podrían eludir un impacto directo de la peligrosa tormenta de categoría 4.

El Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés), con sede en Miami, dijo que hubo un "cambio notable" desde el viernes por la noche y que los últimos pronósticos muestran que el ojo de la tormenta podría desviarse hacia el norte y permanecer en el mar.

No obstante, advirtió que su curso sigue siendo impredecible y que Dorian todavía constituye una amenaza para millones de personas.

El NHC dijo que Dorian presenta vientos máximos sostenidos de 240 kilómetros por hora y que se espera que atraviese algunas zonas de Bahamas el sábado y que se ubique cerca de la costa este de Florida a última hora del lunes o el martes temprano.

 

Se prevé que zonas turísticas de Bahamas como Gran Ábaco y Gran Bahamas tengan hasta dos días de vientos huracanados, a medida que Dorian se desacelera a una velocidad de 3,2 kph.

"Es una situación muy peligrosa para Bahamas", dijo el director del NHC, Ken Graham, en un video Facebook Live.

Después de centrarse previamente en un posible aterrizaje en Florida, Graham dijo que otros estados del sureste de Estados Unidos ahora tienen que estar en alerta.

"Georgia, Carolina del Norte y Carolina del Sur también deben prestar atención", advirtió.

Los gobernadores de Florida, Georgia y Carolina del Norte han declarado estado de emergencia.

En la costa este de Florida, el popular sitio para surfistas Cocoa Beach se veía tranquilo tras la salida de muchos turistas, mientras los lugareños trabajaban poniendo persianas y comprando suministros que iban desde agua hasta generadores de energía.

Inquietud se expande.Las preocupaciones se propagaron más allá de la costa después de que el NHC dijo el sábado que había una probabilidad de dos tercios de que el huracán toque tierra tan al norte como la frontera estatal entre Carolina del Norte y Virginia.

 

Ashley Rew, una mucama de 44 años, dijo que los hoteles locales perdieron cientos de reservas después de que un partido de fútbol americano universitario fuera trasladado de Jacksonville a Tallahassee debido a Dorian.

"Compré cinco cajas de agua, llené mi auto (de combustible), tengo mucho pan, comida y alimentos enlatados", dijo Rew, quien planea irse a la casa de su madre en Atlanta si el panorama empeora.

En Bahamas, la mayoría de los turistas que tenían planes de irse ya habían dejado el país después del cierre del aeropuerto internacional de Freeport el viernes por la noche.

Las ciudades del sur de Florida instaron a los residentes a mantenerse alertas a pesar de que gráficos del NHC indican que Dorian podría irse rumbo a la costa en lugar de golpear tierra.

"No comiencen a desmontar sus persianas, no comiencen a desarmar su plan de emergencia porque todavía hay una alta probabilidad de que tengamos vientos con fuerza de tormenta tropical", dijo Eric Flowers, portavoz de la oficina del sheriff del condado de Indian River.