Buenos Aires, Nueva York.- Tras siete jornadas consecutivas de caída del peso argentino, el presidente Mauricio Macri dio un discurso el miércoles para asegurar a los mercados que el país sudamericano no tendrá problemas en pagar sus deudas.

Sin embargo, su discurso televisado de dos minutos, en el que anunció un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para acelerar los desembolsos del crédito acordado por US$50.000 millones, disparó las alarmas sobre la capacidad de Argentina de financiarse, lo que provocó un desplome del 7% de la moneda local.

El FMI se mantuvo en silencio por horas antes de emitir un comunicado en el que dijo que estaba considerando "reexaminar" el cronograma del programa financiero debido a las condiciones adversas del mercado, dejando la impresión de que Argentina estaba fuera de sintonía con sus acreedores.

Un funcionario del Ministerio de Hacienda, que pidió no ser identificado, dijo que Macri había hablado con líderes de los principales países accionistas del FMI antes de su discurso y que había alcanzado un "acuerdo político" para adelantar los desembolsos.

Pero reconoció que Argentina apuró el anuncio después de varios días en los que se el banco central perdió reservas por su intento fallido de estabilizar el peso.

"Lo que quiso dar el presidente en la apertura del mercado fue un mensaje contundente de que el acuerdo ya está", dijo el funcionario, quien agregó que Argentina había presionado antes de que el FMI estuviera listo con su declaración. "Hoy (viendo el resultado) podríamos haber esperado a tenerlo confirmado".

El funcionario del Tesoro dijo que el Gobierno publicará una actualización de cómo serán las necesidades financieras a cubrir con emisiones en el mercado para este año y el próximo el jueves o viernes. Un portavoz de Macri no respondió ante la consulta de Reuters.

"El mensaje fue dirigido hacia las personas equivocadas", dijo Jorge Mariscal, jefe de inversión de mercados emergentes en UBS Wealth Management.

"En un programa televisado a nivel nacional, parece que apareció en una situación de emergencia donde el país tendría que pedir más ayuda", agregó.

El anuncio fallido fue el último de una serie de errores de comunicación y de promesas incumplidas respecto a la política económica que han socavado la credibilidad del Gobierno, destruyendo la confianza del mercado en su capacidad de revertir la marcha de la economía, azotada por la inflación, dijeron analistas e inversores.

La moneda volvió a desplomarse el jueves, con una caída del 13%.

Hace dos semanas, Macri fue consultado por periodistas sobre el alza del dólar y respondió: "No pasa nada, tranquilos".

Argentina recurrió al FMI hace unos meses después de que la corrida contra el peso hiciera su deuda, mayormente denominadas en moneda extranjera, más cara para pagar.

El Fondo desembolsó US$15.000 millones en junio, con planes para enviar lo que resta del acuerdo en la medida en que el país cumpla con las metas de reducción de su déficit fiscal.

Sin embargo, el acuerdo no cubre todas las necesidades financieras de Argentina. El país todavía necesita colocar en los mercados deuda por US$8.000 millones en el 2019, dijo el Gobierno en julio.

La renovada volatilidad en los mercados emergentes tras la caída de la lira turca generó inseguridad en los inversores respecto a la capacidad de Argentina de reunir esos fondos.

"Desconcertante". Argentina posee un largo historial de crisis financieras y ha entrado dos veces en cesación de pago de deuda desde el cambio de siglo, una de ellas durante la crisis económica del 2001-02 que hundió en la pobreza a millones de argentinos.

La confianza creció luego de que Macri ganó la presidencia en el 2015 sobre una plataforma construida sobre políticas de libre mercado. Como hito de su regreso a las plazas internacionales de capitales, el año pasado Argentina colocó un bono soberano a 100 años.

Si bien el desplome del peso incrementó los costos de deuda y obligó a Macri a acelerar recortes en gastos estatales, pocos economistas creían que existía el riesgo de que el Gobierno no cumpla con pagos.

Pero el miércoles, al mencionar la "falta de confianza" de los mercados "sobre nuestra capacidad de lograr el financiamiento para el 2019", Macri quizás haya conjurado temores donde antes no los había.

"El mensaje es lo que ha hundido al peso", dijo Kathryn Rooney Vera, titular del área de investigación y estrategias para mercados emergentes de Bulltick LLC, en Miami. "Poner algo que no estaba ahí antes en la cabeza de inversores y el mercado es desconcertante", explicó.

La velocidad con la que el Gobierno ha cambiado de rumbo en varios asuntos puede dar la sensación de que está improvisando o que le falta coordinación, señalan economistas.

El anuncio de Macri se produjo solo dos días después de que el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, dijo que Argentina le había pedido al FMI un desembolso de US$3.000 millones en septiembre.

En julio la cartera de Hacienda insistió en que buscaría recortar el déficit mediante recortes de gastos y no con aumentos en impuestos, solo para anunciar una batería de medidas tributarias un mes más tarde.

Este mes, el banco central elevó la tasa de política monetaria a 45% tras una reunión no programada realizada menos de una semana después de un encuentro formal, donde se había decidido mantenerla en 40%.

La medida se produjo apenas un mes después de que el organismo decidió revisar la tasa de forma mensual, en vez de manera bimestral, como venía haciendo.

El jueves, el banco volvió a subir la tasa de referencia, a 60%, luego de una reunión de su comité de política monetaria.

En diciembre, el Gobierno recibió fuertes críticas por un anuncio en el cambio de metas inflacionarias de Dujovne, que rápidamente fue seguido por recortes en tasas del banco central, en lo que economistas dijeron que fue una señal de interferencia en la independencia de la autoridad monetaria.

"No le están creyendo al equipo económico", dijo Marcelo Trovato, analista de Pronóstico Bursátil en Buenos Aires, que agregó que "ya no pasa por una cuestión de medidas económicas que se tome, sino que han perdido credibilidad los actores".