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La experiencia laboral es fundamental para emprender
Miércoles, Diciembre 30, 2015 - 10:05

El error está en pensar que saliendo de la universidad se puede crear una startup. Lo ideal es forjar una trayectoria profesional que permita conocer el sector y empaparse del tema.

Eleconomista.com.mx. Para Adolfo Babatz “salir de la universidad y ser emprendedor es casi como ganarse el boleto de lotería, es imposible”. El CEO y cofundador de Clip está de acuerdo en que la educación es base importante en la formación de los jóvenes, sin embargo, “el error es que creemos que las universidades van a sacar emprendedores, eso es un mito”.

En México muchas personas al concluir sus estudios universitarios inician una startup. La cuestión es que al ingresar al mercado se dan cuenta de sus carencias empresariales: “en la escuela no te enseñan a tener un millón de descargas, no te enseñan a hacer un modelo financiero. A nosotros nos toca ir aprendiendo de manera rápida e irlo aplicando a la empresa”, expone Octavio Zambrano, cofundador de Skydrop, empresa de mensajería y logística exprés, que ha formado su carrera como emprendedor en Silicon Valley.

Para Adolfo Babatz la experiencia es fundamental. Es importante que los jóvenes se forjen en una empresa: “95% de las startups exitosas tienen integrantes con promedio de edad entre 30 y 40 años, que cuentan con una trayectoria laboral de 10 a 15 años en empresas (…) las compañías te educan, te moldean a golpes, esa es la verdadera educación, lo que les hace falta a los jóvenes”.

Octavio Zambrano lo respalda: “en Estados Unidos las empresas son creadas por personas que ya tienen mucha experiencia laboral, son ex google y ex facebook, ya tienen tiempo en esto, están empapados en el tema; la ventaja es enorme desde un inicio”.

Marcus Dantus, director de Startup México (SUM) considera que son muy pocos los pitch que valen la pena. Existen universidades que portan el estandarte de emprendedoras e innovadoras y, sin embargo, otorgan una deficiente preparación a los jóvenes. Cita el ejemplo de las escuelas en las que “existen las incubadoras, pero están dirigidas por profesores que no tienen experiencia en el tema, no se dan cuenta que emprender es muy situacional y que hay veces que la teoría no ayuda”. Agrega, “para ser emprendedor debe gustarte lo que haces, pero no sólo eso, debes dominarlo, y eso muchas veces sólo te lo da la experiencia en las industrias en las que se quiere emprender. No es un camino que pueda tomarse a la ligera y no todos pueden lograrlo”.

Estas deficiencias de origen conllevan a otros escenarios negativos. Uno de ellos es que los proyectos hechos por los estudiantes no sean lo suficientemente atractivos para los posibles inversionistas. Otro no menos grave es la falta de educación financiera, la carencia de una visión real acerca del dinero, “[a los jóvenes] les asustan los números, no tienen el contexto de saber si 100 millones de dólares es mucho o poco… Sólo ven alcanzable llevar a su empresa a facturar cinco millones de pesos”, complementa Federico Casas, co fundador de INTNGBL.

Octavio Zambrano sintetiza esta realidad empresarial. En México la gente piensa que la creación de las startups es sinónimo de que a la gente la han despedido del trabajo. “Es difícil hacer entender que existe un mercado de ideas por el cual apostar para generar un producto final”. Por ello, resulta un riesgo apostar en los proyectos de alto impacto.

Y reitera. El problema en el país es que mientras los inversionistas te preguntan cuándo llegas al breakeven (punto de equilibrio de una inversión, donde no se tienen pérdidas ni ganancias) o en cuánto tiempo hay retorno de inversión, la realidad es que dentro de las startups sólo hablamos de lo que tienes que hacer este mes para sobrevivir. “Aún estamos muy atrasados”, concluye.

Imágenes | Flickr

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Eleconomista.Com.Mx