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Las cuentas claras también mantienen una relación sana en las parejas
Sábado, Marzo 12, 2016 - 08:08

La administración de las finanzas familiares es un tema poco abordado y debiera ser un aspecto importante y estratégicamente conversado.

Si está pensando en casarse con su pareja o aventurarse a vivir juntos, uno de los rubros que deben dejar claro desde un inicio es el de las finanzas, dado que un mal manejo de los recursos en los primeros meses de casados puede derivar en el deterioro de la relación y una eventual ruptura, advierten especialistas.

El respeto debe existir en temas emocionales, pero también en los financieros. La mayoría de las personas que inician una vida en pareja no tiene en mente lo que significará para sus bolsillos vivir juntos, advierte Juan Pablo Zorrilla, codirector general de Resuelve tu Deuda.

Antes de salir del nido, añade el especialista, “es indispensable tener un ahorro equivalente a seis meses del gasto mensual, el cual actuará como colchón ante eventuales imprevistos. Asimismo, se deberá estar consciente del cambio radical al que será sometido su presupuesto, ya que comenzar esta nueva etapa de su vida conlleva responsabilidad y disciplina”.

Responsabilidad de ambos

Actualmente es común que ambas partes en una pareja trabajen, así que mediar las finanzas en el hogar es responsabilidad de los dos. En este sentido, el presupuesto mensual es una herramienta que debe aparecer en el primer año y seguir el resto de la vida en pareja; de ahí la importancia de evaluar las metas y realidades financieras a las que la nueva pareja se enfrentará.

Los especialistas recomiendan elaborar de manera individual una pirámide de prioridades sobre cómo distribuir satisfactoriamente el salario mensual. En ésta se deben plasmar prioridades y metas personales; propóngale a su pareja realizarlo de manera conjunta para asumir los mismo retos.

El codirector de Resuelve tu Deuda menciona que para realizar un presupuesto satisfactoriamente, es necesario dividirlo en dos rubros: el principal y el secundario. En el primero de ellos se debe contemplar el gasto de vivienda, transporte, educación y salud, a lo cual cada miembro del matrimonio debe destinar 70% del salario mensual.

El secundario no es menos importante, ya que en él se encuentra el ahorro, pago de deudas (por ser el primer año no se deben contraer, aunque de ser así, aquí debería ir el monto destinado a liquidarlas) y el entretenimiento, englobando el 30% restante del presupuesto mensual.

Zorrilla comenta que al recibir la quincena lo primero que se tiene que extraer es el porcentaje destinado al ahorro, que se ubica en el plano secundario, ya que es común que al terminar la quincena el dinero comienza a escasear y de ser así, lo destinado a este rubro podría no llegar.

Competencia financiera

La competencia laboral es un gran riesgo en las relaciones de pareja, ya que los integrantes comparan lo que cada uno gana o los ascensos que tienen en sus respectivos trabajos, poniendo en riesgo la estabilidad del matrimonio.

Sofía Rivera Aragón, coordinadora de las especializaciones en la Facultad de Psicología de Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó que en general la competencia —ya sea financiera o laboral— en la pareja implica que uno quiere ganar sobre el otro sin importar a qué costo. “De ninguna forma esto es una ayuda a las finanzas del hogar, y menos para la relación de pareja”, mencionó.

Para evitar que la competencia acabe con su relación, destaque los logros que su pareja alcance y apóyela cuando sea necesario; sea consciente de que para empezar una vida en familia es necesario trabajar juntos y ser responsables con las finanzas del hogar.

Una de las prioridades que deben ser cubiertas es el lugar donde vivirán. En el caso de que alguno ya estuviera pagando una hipoteca, Monroy comentó que es necesario estipular la forma legal en la que se manejarán los bienes para evitar futuros malos entendidos.

 

Autores

El Mundo / Lifestyle