Pasar al contenido principal

ES / EN

Los complementos nutricionales que optimizan el desempeño de los runners
Martes, Abril 3, 2018 - 09:43

Hay bebidas isotónicas y geles muy útiles, pero su consumo debe ser moderado e idealmente supervisado por un especialista.

Todo el entrenamiento del mundo a veces no es suficiente para llegar a la meta. Y es que la hidratación adecuada y el consumo de ciertos suplementos, pueden hacer la diferencia en el resultado de una carrera.

Si bien la docente de la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad del Pacífico, Stefanie Chalmers, es partidaria del uso de bebidas isotónicas, recomienda asesorarse previamente con algún profesional.

"Las bebidas deportivas tienen un impacto positivo sobre el rendimiento, ya que sus aportes conjuntos de sodio, glucosa y agua, favorecen el desarrollo de procesos fisiológicos indispensables para la ejecución y continuidad de la actividad deportiva”, precisa.

Entre sus principales beneficios, favorecen la absorción hídrica a nivel intestinal y la hidratación celular, mejorando la velocidad de recuperación de la pérdida de agua. “A diferencia del agua pura, estas bebidas son capaces de saciar la sed momentáneamente, pero a la vez permiten generar la recuperación con una temporalidad favorable para prevenir la deshidratación de un deportista, sobre todo de los menos adaptados al ejercicio o a las condiciones climáticas, quienes suelen tener mayores pérdidas de electrolitos y mayor predisposición a las alteraciones del natural reflejo de sed, debido a la ansiedad o al cansancio, entre otros”, aclara la experta en nutrición deportiva.

Asimismo, la especialista plantea que es de gran importancia el hecho de que favorecen la recuperación electrolítica y de glucosa, ambos elementos indispensables para la calidad de la continuidad del ejercicio, cuyos niveles se ven deprimidos de forma significativa por la ejecución de la actividad deportiva. “El sudor, asociado a la termorregulación, involucra grandes pérdidas de sodio, y el cuerpo utiliza la glucosa como primer combustible energético para mantener la actividad, por lo que su déficit hace menos eficiente al organismo”, explica.

Stefanie Chalmers también recomienda el uso de geles energéticos especiales durante la carrera. “Los geles energéticos son una de las mejores herramientas funcionales para favorecer el desempeño durante una carrera de más de dos horas de duración, manteniendo la obtención de energía rápida y mejorando la resistencia. Sin embargo, es importante analizar sus componentes y no abusar de su ingesta, ya que más no siempre es igual a mejor”, advierte.

“Estos productos destacan por su contenido de proteínas y azúcar, por lo que permiten mejorar la continuidad del ejercicio, al ofrecer sustratos rápidamente oxidables para la obtención de energía; pueden favorecer la mantención de tejido muscular, de gran utilidad para los deportistas que pronto deben participar de nuevas competencias; también las vitaminas y minerales que pueden estar incluidos en algunos geles, tienen como función colaborar con la utilización de azúcar y proteínas por parte del organismo”, agrega.

Adicionalmente, la cafeína presente en algunos geles también puede colaborar a un adecuado desempeño. “Sin embargo, en algunas personas puede ser peligrosa o generar una mala adaptación al ejercicio, y esto no queda supeditado a personas hipertensas o con riesgo cardiovascular, ya que se vincula a una serie de condiciones no siempre evidentes, que solo pueden ser identificadas por un médico o nutricionista especializado”, señala.

Por lo mismo, aconseja probar los geles en entrenamientos previos, para descartar eventuales reacciones adversas. “Además, se debe considerar que para su correcto aprovechamiento, su ingesta debe realizarse en pequeños sorbos y en conjunto con agua o bebida isotónica”, puntualiza.

Con respecto a la dosis de consumo, la docente de Nutrición de la U. del Pacífico indica que “debe considerarse la capacidad de absorción intestinal, la cual se ve modificada durante la práctica deportiva, por lo que debe procurarse que el aporte de nutrientes ofrecidos a través del consumo de geles, en conjunto con las bebidas deportivas y otros suplementos, sea tolerada, ya que de superar la capacidad de absorción intestinal, se pueden condicionar cuadros de malestar gástrico e incluso diarreas”, comenta y enfatiza en que “por muy inocentes que parezcan sus componentes, lo ideal es conseguir asesoría profesional individual antes de decidir ingerir cualquier tipo de suplemento”.

Como recomendación general, para aquellas personas que ya chequearon su estado de salud y que quieren utilizar geles para reforzar su capacidad física, Chalmers sugiere que su consumo se inicie a los 45 minutos del inicio de la carrera, partiendo con un gel con cafeína (si es avalado por su nutricionista deportivo), y que se consuman luego geles sin cafeína cada 30 a 50 minutos, dependiendo de la intensidad de la carrera, junto con agua o bebida deportiva, sin superar la ingesta de 60 grs. de carbohidratos por hora. “No olvidar que se debe probar la estrategia y tolerancia en los entrenamientos previos a la competencia”, reitera.

En relación a los suplementos alimenticios, señala que su efectividad se ve supeditada principalmente a su adecuada prescripción. ”Un suplemento bien indicado puede generar un cambio positivo sustancial en el rendimiento deportivo o en cualquier variable asociada al ejercicio físico y deportes. Sin embargo, estos beneficios y la seguridad de su uso solo debe vincularse a una prescripción generada en base a un estudio del contexto fisiológico y del estado de salud, aunado a un conocimiento apropiado de las marcas y las condiciones y contraindicaciones de su uso, las posibles interacciones entre cada suplemento o con los alimentos o fármacos consumidos por el deportista, ente muchas otras variables”, resalta.

Por lo mismo, es enfática en indicar que su consumo es de exclusivo manejo del nutricionista especialista en deportes. “El seguimiento de recomendaciones alternativas lleva a que la adquisición y consumo de suplementos sea una inversión peligrosa y poco efectiva, cuyo aporte pueda adjudicarse principalmente al efecto placebo, condicionando además un potencial riesgo para la salud”, finaliza la docente de Nutrición y Dietética de la Universidad del Pacífico.

Autores

LifeStyle