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Los retos de la mujeres en un mercado laboral dominado por los hombres
Miércoles, Diciembre 7, 2016 - 13:20

Más mujeres con el pasar del tiempo rompen con paradigmas sociales y se incorporan al mundo de los negocios y de las grandes empresas, segmentos que durante años se econtraba dominado casi exclusivamente por hombres.

Si bien la sociedad está cambiando —muchos hombres participan más en tareas del hogar y las mujeres se incorporan en el mercado de trabjo—, aún hay inconvenientes que las emprendedoras y ejecutivas deben afrontar, como el trabajar fuera de casa, atender actividades domésticas y supervisar la educación de sus hijos.

Datos del boletín “Brechas de género en los principales indicadores del mercado laboral”, del Observatorio del Mercado Laboral (OML) del Ministerio de Trabajo y Previsión Social de Guatemala, revelan que la población total del país se compone de aproximadamente 8.3 millones de mujeres y 8 millones de hombres.

De esa cifra, únicamente 4 de cada 10 mujeres participan en la fuerza de trabajo, mientras que en el caso de los hombres, la mayoría forman parte del sector trabajador.

En el sitio excelsior.com.mx se menciona que la participación de las mujeres en la fuerza laboral ha tenido logros significativos y se ha ido acortando la brecha de género en el empleo; sin embargo, esta sigue siendo considerable.

Según el OML, a pesar de que las mujeres ocupan el 51% de los puestos de nivel directivo en el país, su ingreso laboral promedio es de aproximadamente la mitad del de los hombres que se desempeñan en puestos similares.

Además de los cargos directivos, las únicas ocupaciones en las que las mujeres tienen una mayor participación que los hombres son las de “profesionales e intelectuales” y la de “trabajadores de los servicios y vendedores de comercios”; sin embargo, su ingreso laboral también se encuentra por debajo del masculino en estas ocupaciones.

Expertos coinciden que las empresarias son innovadoras, además de que aportan conocimientos y nuevas ideas a la economía. 

Para Ana Leticia Aguilar, secretaria Presidencial de la Mujer, las mujeres con mucha dificultad ocupan cargos a nivel de dirección o a nivel ejecutivo, debido a muchos aspectos vinculados a la representaciones e imaginarios sociales sobre lo que significa ser hombre y mujer en la sociedad, basados en una cultura de exclusión y discriminación hacia la mujer en todas las sociedades.

Agrega que en el país es importante avanzar en toma de decisiones que generen evolución sobre una cultura de equidad para que se valore la capacidad que poseen las mujeres además, de una voluntad política para que más mujeres sean parte del mercado laboral.

Finaliza diciendo que es necesario hacer alianzas con el sector privado para crear estrategias y generar participación de las mujeres, así como trabajar de manera conjunta y avanzar en este tema.

Emprendedoras

Las mujeres deseosas de comenzar un proyecto empresarial afrontan diferentes retos: uno es la conciliación entre vida familiar y laboral, explica María Alejandra Alquijay, directora de Operaciones del Acton MBA in Entrepreneurship de la Universidad Francisco Marroquín (UFM).

Agrega que ellas tienen que hacer un doble esfuerzo, debido a que mientras buscan establecer y rentabilizar su negocio no pueden descuidar o desligarse completamente del papel que juegan en su núcleo familiar.

Otro de los obstáculos, comenta la directora, son educación, financiamiento, contexto y vulnerabilidad ante la violencia y competencia desleal.

Alquijay menciona como algunos de los conflictos que afrontan las mujeres que buscan colocarse en puestos ejecutivos al machismo, educación y experiencia, así como escasez de ofertas laborales y acoso.

Hay aproximadamente 53 mil mujeres propietarias o socias de empresas —2.4% del total de ocupadas—, cuyo ingreso laboral promedio es de Q5 mil 896 al mes.

Los hombres que se ocupan en la misma categoría son aproximadamente 147 mil —3.5% del total de ocupados—, pero su ingreso laboral es 1.2 veces mayor —Q7 mil 78 al mes—.

Analistas coinciden que las empresarias no solo generan ingresos, sino que también crean nuevos puestos de trabajo y competencia entre los negocios, lo que genera mayor productividad y transferencia tecnológica.

Las tasas de emprendimiento reflejan que los hombres —en comparación con las mujeres— tienen mayor probabilidad de emprender en la mayoría de las etapas de este proceso. Sin embargo, las brechas disminuyen a medida que el negocio se mantiene. 

Imágenes | Unsplash

Autores

Prensa Libre