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Los retos, preocupaciones y oportunidades del CFO latinoamericano hoy
Jueves, Julio 12, 2012 - 17:48

A medida que ha crecido el peso y mejorado la calidad de las empresas latinoamericanas, han tenido que superarse también los profesionales que trabajan en estas.

Las finanzas constituyen un saber que muchos consideran de iniciados. Y sin dudas, la habilidad y capacidad visionaria de un CFO es esencial para el buen funcionamiento y el crecimiento de un negocio.

Pero la actividad financiera tanto de empresas como de instituciones y gobiernos se ha visto bajo fuerte escrutinio a nivel global, justamente luego de que fuera la conducta negligente, poco ética y los objetivos cortoplacistas de las grandes instituciones financieras las que desataron la crisis primero en EE.UU y luego a nivel mundial, que se arrastra aún hoy.

En este entorno, AméricaEconomía indaga sobre quiénes son los profesionales que se desempeñan en cargos tan importantes como son los CFO (Chief Financial Officer) dentro de las empresas latinoamericanas, cuáles son sus principales desafíos, y cómo ellos miran al futuro económico de sus organizaciones, países y la región.

Los CFO, ¿quiénes son y qué les preocupa?

A medida que ha crecido el peso y mejorado la calidad de las empresas latinoamericanas, han tenido que superarse también los profesionales que trabajan en estas. En el caso de los CFO, suelen ser “graduados universitarios, con algún MBA o curso de postgrado en competencias directivas que les ha servido para desarrollar habilidades de liderazgo, y además con un profundo conocimiento y experiencia en el negocio de la organización”, dice Claudio Fiorillo, socio líder de la industria de Servicios Financieros de Deloitte LATCO.

Una vez en funciones, Fiorillo también advierte que sus tareas les exigen mostrar “habilidades de negocio y management en general, porque no basta conocer sólo lo específico de su función y tener las competencias técnicas, sino necesitan también ser capaces de empatizar con colegas y subordinados. Sin todo esto no es posible asumir adecuadamente el rol del CFO de hoy”.

En un artículo publicado previamente por AméricaEconomía, ya se valoraba cómo la posición ha ganado importancia. Cada vez más estos profesionales son fuertes candidatos para suceder al CEO, al igual que ganan influencia en la definición de estrategias de la empresa, y deben trabajar en estrecha relación con otras áreas vitales de la empresa como son la del Risk Management o la que controla el CIO (Chief Information Officer). 

Por otra parte, la encuesta Global Business Outlook 2012, realizada por la Duke University de EE.UU. y FGV de Brasil, en colaboración con CFO Magazine, ofrece una panorámica sobre las principales preocupaciones que comparten los CFO en América Latina.

Entre los 38 directivos que integraron la muestra, las cuestiones que encabezan sus agendas de retos y problemas son “la habilidad de mantener márgenes suficientes de beneficios, la competencia por los precios, el debilitamiento de la demanda y la inestabilidad económica global. Además, atraer y retener empleados calificados, y mantener alta la moral y productividad de los trabajadores”.

Aunque la preocupación reflejada en la encuesta se refiere de forma amplia a la escasez de talento capacitado en ciencias duras, o con habilidades puntuales técnicas como excavadores petroleros o mineros, Fiorillo añade que en el área de las finanzas de las empresas latinoamericanas también se perciben dificultades para encontrar talento.

Esto no atañe a los ejecutivos con preparación para desempeñarse como CFO, pero “sí se observan complicaciones para cubrir otros roles que completan la función financiera y trabajan directamente para el CFO. Se debe básicamente a la necesidad imperiosa de contar con profesionales con habilidades comunicativas, de liderazgo y trabajo en equipo, entre otras, sumadas a las requeridas competencias técnicas”, explica Fiorillo.

John Graham, co director del Centro de Finanzas de la Duke University y líder del equipo encargado de la investigación, comenta que una de las causas que contribuye a esta situación es “el problema resumido en educación regional versus ambiente internacional de negocios”. Con esto, Graham apunta a la creciente internacionalización de los negocios, dada la expansión de empresas a otros países. De país a país pueden existir estándares distintos en los sistemas contables, y por eso muchas veces se necesitan profesionales que comprendan y sean capaces de manejarse en más de un sistema financiero.

Sin embargo, Jorge Niño, profesor de Finanzas de la chilena Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), coincide con Graham en señalar que las instituciones educativas trabajan para revertir esta circunstancia. La enseñanza de las finanzas se orienta cada vez más una estandarización, al adoptar referentes internacionales como puede ser la Normativa Internacional de Información Financiera (IFRS por sus siglas en inglés). “La convergencia hacia las normas internacionales ayuda a que la enseñanza sea útil en todas partes, y valorar con los mismos estándares las diferencias que puedan existir en la profundidad de los distintos mercados”, explica Niño.

El profesor de la UAI agrega que “no es sólo la convergencia de los programas académicos lo que contribuye a homogeneizar la práctica de las finanzas, sino acciones más macroeconómicas como la integración de bolsas regionales, como en MILA, el mercado integrado latinoamericano compuesto por las bolsas de Chile, Colombia y Perú”.

Entre los desafíos que enfrentan los CFO y sus firmas, el estudio de CFO Magazine advertía que las empresas “tienen que equilibrar de manera simultánea su rápido crecimiento interno con el desaceleramiento de la economía global. Además, se enfrentan riesgos vinculados a las cadenas de suministros, y encima existe dificultad para poder planear en un entorno de extrema incertidumbre”.

En particular, el factor de la incertidumbre se destaca como elemento causante de inquietud entre los actores influyentes en los mercados económicos. La Encuesta Global 2012 sobre las Perspectivas del Mercado, elaborada por el CFA Institute midiendo las perspectivas de más de 2.500 de sus miembros sobre los mercados de capitales a nivel mundial y la continua lucha asociada a la crisis crediticia global, reveló que “los inversores siguen terriblemente preocupados por las perspectivas sobre la ética y el desempeño del mercado para 2012, y es difícil imaginar un mercado que vuelva a generar un sólido desempeño económico sin prestar atención al restablecimiento de la confianza de los inversores", refiere Kurt Schacht, Director Ejecutivo de Política de Mercado de CFA Institute.

El alto ejecutivo de CFA también sugiere a las empresas “actuar para que los inversionistas tengan razones para confiar nuevamente en la integridad de los mercados, y los reguladores de todo el mundo necesitan intensificar los esfuerzos para abordar con eficiencia las continuas perturbaciones sistémicas. Con la excepción de unos pocos mercados locales, hay muy poco optimismo para el año 2012”.

Con todo, Graham apunta que en América Latina, el nivel de optimismo entre los CFO latinoamericanos se notaba menor que en años previos, pero manteniéndose, y sin nunca decaer a niveles negativos como sí se percibió en otras regiones del planeta como Europa o EE.UU.

La corrupción: dolor de cabeza del CFO

Un elemento relevante entre los resultados del Global Business Outlook 2012 es que los CFO latinoamericanos coincidieron en destacar el perjuicio que sufren sus empresas a causa de la corrupción existente. En este sentido, 71% de los encuestados daban cuenta de que “la corrupción provoca un crecimiento más lento de sus negocios, sube los precios, y reduce la competitividad”.

Algo alarmante que resalta al comparar las respuestas de latinoamericanos con las de participantes de otras regiones. Asia, que sigue a América Latina en dar cuenta del daño resultante de la corrupción, lo refirió en el 35% de las respuestas de encuestados.

Fiorillo confirma con más detalles el impacto negativo de la corrupción. El consultor se refirió a un estudio del Deloitte Forensic Center, el cual indicó que “las políticas anti-corrupción de las empresas están dirigidas a lidiar con los sobornos en un 91% de las veces, con regalos a oficiales de gobiernos extranjeros en un 85%, con gastos para relaciones con sus propios gobiernos en un 75%, con facilitar pagos en un 74% y con contribuciones políticas en un 73%”.

Aunque el CFO debería mantener un rol activo en el control de los movimientos financieros y contables de su empresa, el hecho es que en buena parte de estas el monitoreo del CFO solo no garantiza que hechos como los antes mencionados no ocurran. Según Fiorillo, esto se debe sobre todo a “falta de políticas independientes de anti-corrupción, auditorías anti-corrupción poco frecuentes, falta de conocimiento y supervisión de los terceros relacionados con la empresa, y el riesgo creciente impuesto por la corrupción en los mercados emergentes”.

Para mitigar estas situaciones, continúa Fiorillo, “los CFO deben poner énfasis en dos elementos clave: el monitoreo de transacciones, y la evaluación de riesgos, para lo cual se debe trabajar en conjunto con el área de asesoría legal de la organización”.

Sobre el tema, Miguel Ángel Díaz, profesor de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile y socio de la consultora Mindfield, resumía para la revista AméricaEconomía, en su edición de Agosto de 2011, un grupo de aspectos que podrían observarse para reconocer si una empresa ha caído víctima de un maquillaje contable.

Entre estos, el experto incluía “que la administración y/o finanzas de la compañía estuviera dominada por una sola persona sin contrapeso en la organización, que la empresa genere utilidades consistentemente pero no muestre liquidez ni flujo de caja, que se realicen transacciones inusuales o altamente complejas sobre todo al cierre del período contable y la presencia de limitaciones puestas a auditores para el acceso a personas o información”.

Sin embargo, los estudios también reflejaron puntos positivos. Sobre esto, Graham resalta el hecho de que las compañías latinoamericanas muestran mucha más capacidad de acceder a financiamiento hoy que hace años. “La respuesta número uno entre los encuestados es que la principal fuente de financiamiento de las inversiones provienen de las ganancias obtenidas en un período previo, pero en un segundo lugar muy significativo aparecieron los préstamos bancarios. Esto es notable. Una década atrás era complicado obtener empréstitos de los bancos en América Latina, lo cual es indicativo de que estos, y los sistemas financieros nacionales en general, se han fortalecido”.

Autores

Jennifer P. Roig