En diciembre de 2008, la fábrica de transformadores de la empresa ABB produjo su última pieza en el Perú. A más de 50 años de que esta planta abriera sus puertas, la sede central de la empresa suizo-sueca, siguiendo una estrategia global, producción. Bajo este modelo, decidió cerrar esta unidad de el objetivo de esta compañía fabricante de componentes eléctricos, transformadores y equipos de generación se enfocaba en obtener economías de escala y mayor eficiencia, por lo que decidió mantener más grandes en cada región y sólo las plantas de producción cerrar las más pequeñas. En el caso de Sudamérica, la elegida para seguir operando fue la planta de Brasil que abastece de transformadores a toda la región. Antes de ejecutar esta medida, los directivos de ABB armaron un proyecto para reutilizar las instalaciones de la fábrica, ubicada en la zona industrial del Cercado de Lima.

“Nos preguntamos ¿qué hacemos con esto? Toda la facturación del Perú venía de los transformadores pero sabíamos que si le dábamos más variedad al negocio, seguiríamos en carrera”, dice Erique Rohde, gerente general de ABB Perú. “Como esta planta tiene las competencias de haber producido transformadores, conservamos todo el talento humano y las máquinas, para recuperar un transformador que es lo mismo que fabricar uno nuevo. Así, empezamos a dedicarnos al reciclaje, mantenimiento y repotenciación de los mismos equipos que vendemos a las compañías”.

Los directivos de la matriz de ABB aprobaron el proyecto y el impacto fue instantáneo. Es así que mientras la empresa fabricaba su último
transformador, ya tenían los primeros para ser reparados. “El volumen es menor, pero el trabajo es distinto, es más de servicio y valor agregado y estamos seguros de que vamos a reparar más transformadores de lo que fabricábamos”, dice el ejecutivo argentino. “La planta no cerró nunca, sólo la adaptamos para darle un uso más rentable”.

Por lo pronto, esta nueva unidad de negocio factura US$10 millones al año. Sin embargo, según Rohde esta cifra puede llegar hasta los
US$100 millones si se consolida el envío de equipos de toda la región. Actualmente, lo vienen haciendo con maquinaria de Centroamérica y Chile. “Con el reciclaje de transformadores se ahorra
energía, es más económico y ayuda a prevenir el calentamiento global”, dice. “En la medida en que los clientes se den cuenta de estos beneficios, creceremos más”.

No obstante, la repotenciación de transformadores no es la única unidad de negocio de ABB Perú. En paralelo, la empresa maneja otras como la de servicio y suministros eléctricos a proyectos mineros,
control y robótica de equipos, transmisiones eléctricas, entre otros.

Esta diversificación ha hecho que la empresa empiece a ver con mucho interés otros sectores, aparte de la minería y la generación, transmisión y distribución de energía que son sus industrias más fuertes. De esta forma, ABB ha decidido ampliar su potencial de crecimiento
en sectores que tenía poco desarrollados como el de infraestructura, saneamiento, petróleo y gas, petroquímica, entre otros.

ABB se ha adjudicado la totalidad de la parte eléctrica del proyecto Toromocho que representa más de US$100 millones. Además, ganó la licitación del paquete eléctrico de la línea de transmisión Mantaro-Socavaya, que representa unos US$50 millones adicionales...

Para Walter Piazza, presidente de la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco), esta medida es más que auspiciosa, tomando en cuenta que este año se prevé una reactivación en la economía nacional, que se traduce en la ejecución de proyectos de envergadura, sobre todo en el sector de infraestructura.

“El crecimiento del sector va a estar impulsado en gran parte por el aumento del gasto público en inversión que venía retrasado pero que ya logró sacar a licitación varios contratos, donde destaca un paquete grande de carreteras para mantenimiento y nueva obra”, dice. “Adicionalmente, el gobierno ha asegurado un presupuesto para subsidios de vivienda social bajo la modalidad Techo Propio Vivienda
Nueva que permitirá la construcción de 30.000 viviendas, con un efecto multiplicador muy importante en las economías de ciudades medianas y pequeñas a todo lo largo de la costa peruana”.

Asimismo, para Raúl Delgado, presidente de la Asociación Peruana de Consultoría (APC), por el lado del sector privado se tienen aseguradas grandes inversiones en cemento, minería, gas y petróleo,
petroquímica, energía, retail y turismo este año han iniciado sus construcción.

Por ahora, ABB se ha adjudicado la totalidad de la parte eléctrica del proyecto Toromocho que representa más de US$100 millones.
Además, ganó la licitación del paquete eléctrico de la línea de transmisión Mantaro-Socavaya, que representa unos US$50 millones adicionales y vienen trabajando en Minas Conga, uno de los proyectos de oro y cobre estrella de la minera Buenaventura y Newmont Mining.

“Tenemos varias concesiones eléctricas que se van a ejecutar y van a demandar productos de ABB. Con este panorama tenemos un horizonte de alta demanda para los próximos cinco años”, dice Enrique Rohde, de ABB Perú. “A esta altura del año, tenemos registrado localmente, más de US$100 millones en ingresos, que fue la suma que obtuvimos en 2009. Nuestra proyección inicial era de US$150 millones. Con estos proyectos y las próximas ventas, nosotros
vamos a llegar a mitad del año al presupuesto que nos fijamos inicialmente”.

De esta manera ABB Perú pasó de ser un fabricante de transformadores que facturaba US$35 millones hace cinco años, a una compañía con un esquema de servicios más compleja que no sólo lograría ingresos por US$200 millones este año, sino que proyecta
para los próximos tres a cuatro años elevar sus ventas hasta los US$300 millones.

Puntero regional. Con estos resultados y proyectos en cartera, Perú se ha convertido en el país que experimenta mayor crecimiento para ABB en la región. “La operación de Perú es la que crece más rápido dentro de Sudamérica, cerca de 20% al año. Somos comparables
con cualquiera, menos con Brasil que es una gran operación valorizada en US$2.000 millones”, dice Enrique Rohde, de ABB Perú. “El mercado peruano es el que tiene más vitalidad y va a seguir creciendo, es la compañía más sustentable de Sudamérica”.

Según Óscar Caipo, socio principal de la consultora KPMG, el desarrollo de proyectos de integración entre los países de la región, podrían impulsar aún más el crecimiento de la empresa. “En el sector de transportes hay varios proyectos de puertos aeropuertos y carreteras que responden a la necesidad de integración interna y regional”, dice.

En esa línea, ABB ya maneja proyectos en el interior del Perú. Este año, aumentará la disponibilidad de equipo en Arequipa, debido a la alta demanda de sus clientes provenientes del sector minero, mientras que en Trujillo instalará un centro de atención para dar mantenimiento a sus clientes de la zona norte.

“Durante este período hemos aprendido a capturar mercados eternos, con la venta y mantenimiento de equipos a nuestros clientes”, dice Enrique Rohde. Al parecer esta ha sido la fórmula de éxito de la
compañía, y piensa seguir aplicándola por más tiempo.