Calama. La española Acciona inició la construcción del parque fotovoltaico Usya, el primero que construye la compañía en la Región chilena de Antofagasta y la cuarta instalación renovable de su plan de inversión de US$600 millones anunciado en abril de 2018. 

De esta manera, Acciona mantiene en construcción en Chile un total de 400 MW que, paulatinamente, comenzarán a entrar en operación a partir de fines de este año y durante el transcurso de 2020.

La planta fotovoltaica Usya, que estará ubicada en la comuna de Calama, en la Región de Antofagasta, tendrá una potencia máxima de 64 MW peak (51 MW nominales) y una generación anual de energía libre de emisiones estimada en 146 gigavatios hora (GWh), equivalente a la demanda eléctrica de unos 70.000 hogares chilenos.

La nueva instalación fotovoltaica contará con 187.200 módulos asentados sobre estructuras fijas, que se instalarán en una superficie de 105 hectáreas. La previsión es que la planta entre en operación a mediados de 2020.

"Con el inicio de la construcción de Usya, Acciona está concretando el plan de inversiones por US$600 millones que anunciamos el año pasado, para la construcción de cuatro nuevas instalaciones de energía limpia para Chile. Asimismo, estamos cumpliendo con el compromiso de ejecutar las inversiones para respaldar contratos de suministro eléctrico suscritos con anterioridad", sostuvo el director para Sudamérica de la división de Energía de Acciona, José Ignacio Escobar.

La planta incluirá 13 estaciones de potencia, con 37 inversores -que convierten en corriente alterna la electricidad en corriente continua proveniente de los módulos- y en donde se eleva la tensión de la energía producida en los paneles desde 400 voltios hasta 33 kilovoltios, para ser transportada a la subestación eléctrica de la planta. 

La tensión se elevará allí hasta 110 KV y, mediante una línea eléctrica hasta la subestación Valle de los Vientos, se integrará al Sistema de Transmisión Nacional (SEN).

El parque fotovoltaico Usya supondrá la creación de 400 empleos en el peak de su construcción. Tras su entrada en operación, la nueva planta evitará anualmente la emisión de unas 141.000 toneladas equivalentes en centrales de carbón.