Sao Paulo. Las acciones de la alimenticia Brasil Foods bajaban un 5% en la bolsa de Sao Paulo este jueves, luego de que en la víspera un miembro clave del ente regulador de la competencia votara en contra de la fusión que creó la firma.

Los papeles de la empresa se negociaban a 24,84 reales, tras una baja de más de un 6% en la sesión anterior.

Brasil Foods nació de la unión del productor avícola Sadia y su rival Perdigao, una operación que está revisando el organismo responsable de la competencia.

Carlos Ragazzo, director de Cade, miembro informante sobre el caso, votó en contra de la unión del productor avícola Sadia y su rival Perdigao diciendo que la combinación de ambas creó un gigante que ejerce demasiado poder en un mercado donde los competidores enfrentan fuertes barreras para ingresar.

Los otros miembros de la Cade decidieron suspender la votación sobre el fallo hasta el 15 de junio para poder evaluar el impacto real de una decisión que podría provocar pérdidas por miles de millones de reales a inversores, accionistas, y bancos estatales.

"Raramente se ve en análisis anti monopolio una operación en que la probabilidad de daños al mercado y al consumidor se muestra de manera tan evidente", afirmó Ragazzo en la reunión abierta del Cade.

"La aprobación de esta operación podría generar precios más altos y daños a los consumidores", añadió el funcionario.

El rechazo de la Cade podría desbaratar una de las fusiones más grandes en Brasil, que contó con la ingeniería del Gobierno y marcó uno de los mayores esfuerzos del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva por construir conglomerados locales en sectores que él consideraba estratégicos.

Brasil Foods se formó luego de que el gigante del sector alimentario Perdigao acordó adquirir a su rival Sadia, que venía de sufrir millonarias pérdidas en los mercados de derivados en la crisis financiera del 2008.

El Gobierno facilitó la transacción tendiendo grandes líneas de crédito a través del banco estatal de desarrollo.

BNDES. La compañía buscará hablar con los restantes cuatro miembros del comité de la Cade para convencerlos de los beneficios de la existencia de Brasil Foods y encontrar soluciones para evitar cualquier daño a la competencia, dijo Wilson Mello, vicepresidente de relaciones institucionales de la compañía.

En su recomendación, Ragazzo resaltó el "incontable" número de mercados en los que Brasil Foods tiene un poder excesivo y cuya existencia crea una virtual barrera a los competidores. Entre otros, destacó su posición dominante en margarinas y pizzas congeladas.

Durante meses, ejecutivos de Brasil Foods han alegado que las revisiones preliminares del caso por parte de agencias menores no habían tomado en cuenta el hecho de que el 42% de los ingresos de la firma proviene de las exportaciones.

Cade ha pasado casi dos años examinando la fusión.