Toronto. Las acciones de Bear Creek Mining perdieron hasta 10% tras el reinicio de las protestas contra la minera en el sur de Perú, donde la compañía está desarrollando el proyecto de plata Santa Ana.

Los papeles cayeron hasta los 4,92 dólares canadienses en la mañana del miércoles en el TSX Venture Exchange, pero se recuperaban a 5,21 dólares canadienses a las 1907 GMT, aún con un retroceso del 4,93%.

La compañía ha perdido cerca de 45% de su valor de mercado desde el 1 de enero, cuando las acciones se transaban a 9,70 dólares canadienses.

Los manifestantes empezaron a recuperar el control de las carreteras en la región de Puno, a unos 1.385 kilómetros de Lima, tras suspender las protestas por la elección presidencial del país realizada el domingo pasado.

Los manifestantes, la mayoría de ellos de la etnia aymara y que afirman que temen por la contaminación que provocaría la explotación de minerales, demandan un alto a todas las actividades mineras de la región.

El presidente ejecutivo de Bear Creek, Andrew Swarthout, manifestó su frustración porque el proyecto fuera vinculado a la contaminación potencial de los lagos locales, incluyendo al Lago Titicaca, que se ubica entre Bolivia y Perú.

"Santa Ana es un proyecto de descargas cero, por lo que no puede contaminar nada", afirmó.

"No sólo eso, (además) está localizado en una cuenca diferente. Por lo que si hubiera potencial de contaminación, no entraría en el sistema del Lago Titicaca", agregó.

La semana pasada, el Ministerio de Energía y Minas peruano suspendió el proceso de evaluación de impacto ambiental y social de Santa Ana hasta mayo del 2012.

Originalmente, Bear Creek tenía planificado que la mina de plata estuviera produciendo para el 2012.

Swarthout dijo que tan pronto como esté instalado el gobierno del nuevo presidente de Perú, Ollanta Humala, la compañía buscará iniciar un diálogo sobre los permisos.

"Creo que tenemos una posibilidad de acortar ese plazo de mayo del 2012", dijo Swarthout. "Pero no estamos contando con eso", agregó..

Humala, que tiene buena aceptación en las provincias más pobres, ha dicho que trabajará para poner término a los conflictos sociales por proyectos de recursos naturales que han afectado a las compañías.