El Observador de Uruguay. Tras una fuerte suba de 125% a fin de octubre pasado -cuando la compañía anunció el descubrimiento de hidrocarburos en el pozo Cerro Padilla X-1 al noreste de Paysandú-, el valor de las acciones de la empresa australiana no ha parado de caer. Por esos días sus acciones alcanzaron un valor de US$0,028 australianos (US$0,021).

El 6 de noviembre la empresa informó que el petróleo producido en ese lugar era "insignificante y claramente no comercial".

Luego, a mediados de diciembre Petrel anunció la suspensión temporal de los trabajos para revisar sus operaciones y estrategias. Por ese entonces se había perforado un segundo pozo (Cerro de Chaga), pero los trabajos se interrumpieron por "inestabilidad en una falla geológica".

Con el paso de los días la acción fue perdiendo valor y cerró el año en US$0,011 australianos (US$0,008). En 2018 la tendencia a la baja se consolidó hasta la cotización actual que alcanza un valor simbólico de US$0,004 australianos (US$0,003).

Esta semana la empresa anunció al gobierno uruguayo su intención de seguir invirtiendo en Uruguay. Petrel es el principal inversor dentro de Schuepbach Energy Uruguay, la empresa que opera las concesiones de petróleo y gas de Salto y Piedra Sola.

La decisión fue comunicada por el CEO de la empresa David Casey, a la vicepresidenta de la República Lucía Topolansky y a las principales autoridades del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) y del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (MVOTMA).

Ese anuncio también busca dar una señal a los inversores, en un momento donde además la compañía busca nuevos socios para continuar desarrollando su proyecto.

Desde 2012 la empresa ha invertido U$S25 millones en exploración de los cuales US$18 millones han sido aportados por Petrel. Actualmente Petrel es el único financiador del proyecto, y ha aumentado su participación de un 51% a un 62%.