Madrid. Apoyada en unas cuentas mejores que las previstas en su división de extracción y producción de petróleo y gas natural licuado, la petrolera española Repsol batió este jueves las previsiones del mercado con sus resultados a marzo, lo que llevaba a sus acciones a repuntar más de un 4% tras sufrir un fuerte castigo por la crisis de YPF.

Repsol anunció una caída del 3% de su ganancia neta ajustada CCS a marzo a 635 millones de euros (US$823,4 millones), una cifra que, sin tener en cuenta la aportación de la ya nacionalizada YPF aumentó un 4% a 474 millones de euros.

La petrolera presentó este jueves unos resultados trimestrales con y sin la aportación de YPF, en la que Repsol poseía una participación del 51% hasta que el gobierno argentino aprobó el pasado 4 de mayo su nacionalización.

"Han sido unos resultados del primer trimestre fuertes, que han batido el consenso del mercado gracias al buen comportamiento de 'upstream' y GNL", dijo un analista del sector que pidió el anonimato.

El grupo dijo que su Ebit ajustado CCS a marzo subió un 8,1% sin YPF a 1.081 millones de euros.

La media de previsiones de los analistas era de una ganancia neta de 504 millones de euros y un Ebit ajustado CCS de 1.250 millones de euros, incluyendo YPF.

La producción se mantuvo prácticamente plana en 323 barriles equivalentes de petróleo al día, sin tener en cuenta YPF, gracias a la vuelta de producción de Libia.

Las cuentas de la petrolera española se beneficiaron de la recuperación de la producción en Libia, limitada hace un año por las revueltas en el país mientras que la división de marketing y refino se vio lastrada por la debilidad de la demanda en España.

La deuda financiera neta del grupo, excluyendo Gas Natural Fenosa e YPF, se situó en 4.174 millones de euros, una reducción de 662 millones respecto al cierre de 2011 para el mismo perímetro.